miércoles, 7 de agosto de 2013

Stratovarius 4000 rainy nights


Para vivir. Jordi Doce.

La mano escribe para no morir.
O cuenta el mundo en sílabas contadas
para decir: aquí termina el mundo,
fuera impera la noche
y el frío de la noche,
el lento gotear de las estrellas
y su terco silencio impenetrable.

La mano escribe para no morir.
Semeja su hermana, la lengua,
envuelta en un temblor que no comprende,
ajena a la raíz que la redime.

La mano escribe para no morir.
O dice el mundo en sílabas contadas
para decir: aquí termina el mundo,
fuera impera la noche
y el frío de la noche,
quietud de lo que nunca vive o muere
pues nunca tuvo nombre.

Imperia Facing reality


Pero en serio ¿valió la pena?. Marco Antonio Campos.

Ya no podríamos escribir como en esa época, en los años oscuros
cuando creíamos que el numen podría pertenecernos,
cuando era fácil creer que se haría la Gran Obra,
el poema de gran hálito con la música y el significado
que nos darían los dioses (cómo no creerlo),
que la poesía y el ángel, la figura y la forma serían para nosotros.
Pero al mirar lo que escribíamos a lo largo de los años
se hacía conciencia de que las alas de los pájaros no,
definitivamente no, no aleteaban con un ritmo propio,
que en efecto y así y claro no podíamos decir exactamente
lo que queríamos decir, que en poesía, salvo un ramo
de poetas cada siglo, los demás debemos resignarnos
para ser los lacayos que conducen el carro de los grandes,
y sin embargo, y sin embargo aseguro que al menos la poesía
me dio otras cosas: una manera de mirar la mirada de los pájaros migratorios,
de armar desde el sueño imágenes de la pintura y del cine,
de apreciar más a fondo la ligereza y la dulzura corporal en las mujeres,
de admirar en las tardes y las noches las hileras de los mástiles
en los puertos, la higuera y el olivo
en medio del huerto en la noche azul de Jesucristo azul,
porque el reino de Dios no estaba cerca, sino en nosotros mismos.
Pero en serio, es una pregunta en serio para uno mismo o para cualquier poeta
a cierta altura de su edad: ¿valió la pena el sacrificio, valió la pena abandonar
la apuesta de la acción para entregarle la vida a la inutilidad de la poesía?

Whitesnake Can´t go on


Gracias. Morten Nielsen.

Gracias te doy por no haber sido otra cosa
que un árbol y la hierba que crece a sus pies.
Sólo un ser vivo lleno de calor
con la fuerza de un árbol, de la hierba y la sombra
en la humana corriente de tu sangre.

Gracias te doy por no haber dicho nada,
por ser sólo un perfume de sana y joven sangre,
un hombro en que apoyarse en la oscuridad.
Sólo has sido un árbol y la hierba que crece a sus pies
para apoyar en él mi febril frente.

Soportaste el llanto con que lloré aquella noche,
y no me traicionaste con signos ni palabras.
Lo aguantaste en silencio e invisible, aquella noche,
tan fácilmente como si yo fuera un manantial
y tú la negra tierra.

Bon Jovi Till we ain´t strangers anymore


Ser. Paul Éluard (1895-1952)

Con la frente como una bandera perdida
Te arrastro cuando estoy solo
Por calles heladas
Por cuartos negros
Proclamando infortunios

No quiero abandonar
Tus manos claras y complicadas
Nacidas en el encerrado espejo de las mías

Todo lo demás es perfecto
Todo lo demás es todavía más inútil
Que la vida

Esclava la tierra bajo tu sombra

Un estanque junto a los senos
donde hundirse
como una piedra

Axel Rudi Pell Tearing out my heart


Miedo escénico. Wislawa Szymborska (1923-2012)

Poetas y escritores.
Porque así es como se dice.
Los poetas entonces no son escritores, sino qué.

Al poeta la poesía, al escritor la prosa.

En la prosa puede haber de todo, hasta poesía,
en la poesía tiene que haber sólo poesía.

Según el cartel que la anuncia
con una enorme P de trazos modernistas,
inscrita en las cuerdas de una lira alada,
tendría yo que volar y no entrar caminando.

¿Y no sería mejor descalza
que con estos zapatos de oferta,
sustituyendo torpemente a un ángel
entre taconeo y rechinado?

Si al menos fuera más larga mi falda, con más vuelo,
y si no sacara yo los poemas del bolso sino de la manga,
fiesta, desfile, gran ocasión,
pim pam pum,
ab ab ba.

Allá en el escenario acecha una mesita
un tanto espiritista y de patas doradas,
y sobre la mesita humea un candelabro.

De eso se desprende
que tendré que leer a la luz de las velas
lo que escribí a la luz de una simple bombilla
tac tac tac a máquina.

Sin preocuparme de antemano
si esto es poesía
y qué poesía,
si de esa en la que la prosa está mal vista,
si de esa que es bien vista en prosa.

Pero cuál es la diferencia,
si sólo se aprecia en la penumbra
sobre un fondo de cortinas rojas
con flecos morados.

Stratovarius Venus in the morning


De pronto sales tú. Gonzalo Rojas (1917-2011)

De pronto sales tú con tu llama y tu voz,
y eres blanca y flexible, y estás ahí mirándome,
y te quiero apartar, y estás ahí mirándome,
y somos inocentes, y la marca roja
me besa con tus labios, y es invierno, y estoy
en un puerto contigo, y es de noche.
Y no hay sábanas donde dormir, y no hay, y no hay
sol en ninguna puerta, y no hay estrella alguna
que arrancar a los cielos, y perdidos
no sabemos qué pasa, por qué la desnudez
nos devora, por qué la tempestad
llora como una loca, aunque nadie la escucha.
Y ahora, justo ahora que eres clara -permite-,
que te deseo, que me seduce tu voz
con su filtro profundo, permíteme juntar
mi beso con tu beso, permíteme tocarte
como el sol, y morirme.
Tocarte, unirte al día que soy, arrebatarte
hasta los altos cielos del amor, a esas cumbres
donde un día fui rey, llevarte al viento libre de la aurora,
volar, volar diez mil, diez mil años contigo,
solamente un minuto,
pero seguir volando.

Motley Crue Without you


Más allá. Vicente Aleixandre (1898-1984)

Más allá de la vida, mi amor, más allá siempre,
Ahora ligeros, únicos, sobre un lecho de estrellas,
Poblamos a la noche sin límites, vivimos
En muerte, oh hermosa mía, una noche infinita.

Sobre un seno azulado reposa blandamente
Su testa fatigada del mundo. Siento sólo
Tu sangre ya poblada de luces, de miríadas
De astros, y beso el pulso suave del universo y todo
Tu rostro con el leve fulgor de mi mejilla.

Oh triste, oh grave noche completa. Amada, yaces
Perfecta y te repaso, te ciño. Mundo solo.
Universal vivir de un cuerpo que, hecho luces,
Más allá de la vida de un hombre amor permites.

Luca Turilli Warrior´s pride


Campo de batalla. Rafael Alberti (1902-1999)

Nace en las ingles un calor callado,
como un rumor de espuma silencioso.
Su dura mimbre el tulipán precioso
dobla sin agua, vivo y agotado.

Crece en la sangre un desasosegado,
urgente pensamiento belicoso.
La exhausta flor perdida en su reposo
rompe su sueño en la raíz mojado.

Salta la tierra y de su entraña pierde
savia, veneno y alameda verde.
Palpita, cruje, azota, empuja, estalla.

La vida hiende vida en plena vida.
Y aunque la muerte gane la partida,
todo es un campo alegre de batalla.

Pink Floyd The gunner´s dream


Hemos sido creyentes. Margaret Walker (1915-1998)

Hemos sido creyentes,
hemos creído en nuestras pesadas cargas
y en nuestros semidioses durante demasiado tiempo.
Ahora los necesitados ya no lloran
ni rezan:
los que durante tanto tiempo han sufrido
se levantan
y nuestros puños sangran
golpeando contra los barrotes
con extraña terquedad.

Alakran Soy libre igual


Entra. Eugénio de Andrade (1923-2005)

Creo que fue la sonrisa,
la sonrisa fue quien abrió la puerta.
Era una sonrisa con mucha luz
dentro, y apetecía
entrar en ella,
quitarse la ropa, quedarse
desnudo dentro de aquella sonrisa.
Correr, navegar, morir en aquella sonrisa.

TEN Far beyond the world


Mujer dormida. Hugo Gutiérrez Vega.

Desde aquí veo tu casa
rodeada por el aire
de esta mañana lívida.
Veo tu puerta cerrada
y el balcón entreabierto,
siempre entreabierto
para librarte de los sueños malos.
Me asomo y veo tu cuerpo
entre las sábanas,
siento tu respiración lenta.
Todo está vivo.
La sangre cumple su trabajo
y transcurre sin prisa
por tus sienes
para que tú te duermas.
Miles de vidas viven
en un solo, prodigioso segundo
de ese tiempo tan diferente al tiempo
que nos manda a la calle
y nos dicta sus leyes,
nos obliga a correr y va pasando
como pasan los ríos.
Siento tu desnudo
creciendo en la cama.
Un cuerpo dormido
nos entrega la paz del mundo.
Me voy sin hacer ruido.
Te dejo en el país
construido por el sueño.
Al irme siento que sonríes.
Los ángeles del otoño,
con un dedo en los labios,
le ordenan a la vida
que no te despierte.

Midnattsol Unpayable silence


La caída. Czeslaw Milosz (1911-2004)

La muerte de un hombre es como la caída de una poderosa nación
Que tuvo valientes ejércitos, capitanes y profetas,
Y ricos puertos y barcos en todos los mares,
Pero ahora no socorrerá ninguna sitiada ciudad,
No entrará en ninguna alianza,
Porque sus ciudades están vacías, su población dispersa,
Su tierra que una vez proveyó de cosechas está saturada de cardos,
Su misión olvidada, su lengua perdida,
El dialecto de un pueblo puesto sobre inaccesibles montañas.

Silbermond Symphonie


Yo no soy yo. Juan Ramón Jiménez (1881-1958)

Yo no soy yo.
Soy este que va a mi lado sin yo verlo:
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno, cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.

Whitesnake Sailing ships


Los pasos. Paul Valéry (1871-1945)

Pasos nacidos de un silencio
tenue, sagradamente dados,
hacia el recinto de mis sueños
vienen tranquilos, apagados.

Rumores puros y divinos,
todos los dones que descubro
―¡oh blandos pasos reprimidos!―
llegan desde tus pies desnudos.

Si en el convite de tus labios
recoge para su sosiego
mi pensamiento -huésped ávido-
el vivo manjar de tu beso.

Avanza con dulzura lenta,
con ternura de ritmos vagos:
como ha vivido de tu espera,
mi corazón marcha en tus pasos.

Edenbridge Centennial legend


El jardín de los ciervos. Wang Wei (701-761)

Desierto el monte.
No se ve gente,
mas se oyen voces.
Lo hondo del bosque.
Unos rayos ponientes.
De nuevo resplandece
el musgo verde.

ERA Sombre Day


Mar. Eloy Sánchez Rosillo.

Me entrego sin tristeza a ese rumor amargo
en el que el miedo agita con ira sus metales,
y, habitante de un mundo de muerte y transparencia,
obligo a mi mirada a vagar por un cuerpo.
Con urgencia golpeo sobre las decisiones
de un mar que no conozco, de un dolor que introduce
su noticia de sal en la herida reciente.
He abandonado el barro, la arcilla conocida,
para vivir al borde de un peligro que amo,
para buscar las manos que sostengan mi rostro
sobre el silencio neutro de las profundidades.
Parpadea un color, un informe lejano,
una constelación de sabores marchitos,
y una materia oscura, casi vencida, escucha
el vasto movimiento de un corazón insomne.

Se aproxima la noche.
...........................Desaparece el rastro
que trazaron mis labios sobre la dulce piel
de un tiempo que latía.
...........................Una piedra señala
el origen concreto de un orden sacudido.
y una mínima lumbre, una gota encendida,
encuentra al fin su lecho, su destino en la espuma.

La espera es una angustia que fluye lentamente.
Mis ojos amanecen enfrente de un deseo.
Ahora puedo gritar: un círculo de vidrio
observa los caminos que el sol abre en el agua.

Stratovarius Somehow precious


La tierra giró para acercarnos. Eugenio Montejo (1938-2008)

La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

After Forever Ephemeral


Te supe frágil... Chantal Maillard.

Te supe frágil y desnudo,
tan frágil eras, tan desnudo
que se quebró tu sombra al respirar.
Abrí la puerta y las voces del agua
adoptaron la forma de tu cuerpo.
Tan leve parecías, tan al borde
de ti
que la noche aprendió
el modo de dormirse sobre el río.

TEN This heart goes on


Carpe Mare. Jorge Valdés Díaz-Vélez.

Al centro de la luz arde una sombra,
y en esa vastedad brillan tus dedos
en su lento escalar un remolino
de imágenes veloces. Todo es cuerpo
presente y abisal párpado fijo
en medio del salón, memoria y vértigo
tocados por el ámbar en las pausas
del recinto que busca su hondonada.

Ahí la claridad se precipita
y el áspero tapiz abre los pliegues
de un destello sonoro del pasado.
Irrumpe al resurgir, tensa los bordes
dilatados al sol y se desnuda
contigo (en la oración ensimismada)
el paréntesis negro del espejo.

Afuera está el invierno con sus autos
humeantes por la escarcha, el aire frío
de los rostros, los álamos que agitan
centelleos en otra realidad
más imprecisa. Adentro languidece
la cúpula ondulante ya sin peso,
y cae en espiral sobre tus yemas
una gota de luz de aquella sombra.

Black Sabbath No stranger to love


Mar eterno. José Emilio Pacheco.

Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes.

Nemesea Cry


El más bello de los mares... Nazim Hikmet (1902-1963)

El más bello de los mares
es aquel que no hemos visto.
La más linda criatura
todavía no ha nacido.
Nuestros días más hermosos
aún no los hemos vivido.
Y lo mejor de todo aquello que tengo que decirte
todavía no lo he dicho.