domingo, 29 de septiembre de 2013

Draconian Serenade of sorrow


Bajo la lluvia.

En la vastedad de las sombras, un rumor a soledad quiebra a esperanza
ella a veces juega con los niños, pero elige su alma solitaria
el amor ha caído en sus ojos, vacíos como los de un muerto
la tierra espera al otoño, la muerte a veces, reclama sus huesos…

Una vez, yo hablé con ella, acerca del horizonte de la eternidad
porque esperaba, como lo hace ahora, que la muerte tenga un final
yo marqué su camino, para que pudiera encontrar un rastro de esperanza
bajo la lluvia se encontró con el frío y él la engañó con sus palabras…

Yo en sus sueños la protegí, desde el misterio de la niebla
ella en silencio, me observó durante horas, cuando más anhelé morir
porque su amor bajo la lluvia, me pareció tan lejano, y hasta lleno de dolor
o tal vez fue el sabor de sus labios, con la amargura que produce el adiós…

Ahora su canto, ha enmudecido, el amor ha sido vencido
en el atardecer, ella se pareció a una nube que se aleja hacia el mar
el agua de lluvia lavó mis heridas, pero no sacó de mis labios, su perfume tan amargo…



Bajo la lluvia.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian The storm damnation


Avalon.

Ella tocó con la punta de sus dedos, el confín del universo
su perfume fue de frutas silvestres, sus ojos del color del agua
yo recordé siempre su nombre, y siempre permanecí en silencio
sólo mis lágrimas cayeron, cuando comprendí sus últimas palabras…

Al morir, comprendí que el amor siempre resulta amargo
a pesar de nunca olvidar, que ella una vez fue más que mi vida
hoy escribo cartas, con la esperanza de que lleguen las primeras estrellas
noche de génesis en Avalon… nadie más llora por ella…

El viento aúlla y se retuerce en el castillo vacío
el cielo esconde una tormenta… vendrán días sombríos
ella una vez me esperó, donde convergen todos los vientos
su sonrisa tenía la frescura de las primeras lloviznas de Enero…

Ella ha muerto… y han huido los pájaros
ningún eco vuelve en la voz del silencio
y la soledad se refugia en el corazón de los que no tienen nombre
su recuerdo es como un temporal, llevándose cosas oscuras
y dejando la amargura del dolor… por la ausencia…

Avalon ya no es aquí… todos amaban y han huido
la reina ya no responde con sonrisas, a los aclamantes gritos
el trono vacío algunas veces me produce miedo
sombras extrañas se han paseado por mis últimos años…

Las enredaderas le han ganado a la noche
en la oscuridad no brillan sus ojos ahora cerrados
el invierno de la soledad ha matado a las mariposas
en silencio he dejado su cama, cubierta de pétalos de rosas…

Ya nada duele… a veces se presiente el fin
el alma se ha vuelto solitaria y salvaje, y no recuerdo su nombre
ya no espero a que el cielo destelle los primeros luceros
he dejado mi vida entera, descansando en un crepúsculo
mis palabras, en el amanecer, acariciaron su tumba
en el placer perverso, yo guardé su cuerpo
y sus manos que tocaron el confín del universo…



Avalon.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian The morningstar


Ava.

Al dormir, su sombra se enredaba en la profunda soledad
ella se encontró sola… y quizás más lejos que nadie
al morir, cientos de pájaros negros desvanecieron su imagen
enterrando así su alma…

En la ciudad de las brumas… se sorprendió al mirar hacia la cima
Dios ahogó su lamento… y derrumbó su esperanza sombría
en un sublime vuelo nocturno…
yo encontré sus pasos en la noche… yendo hacia la oscuridad…

Hoy su nombre es ajeno, extraño al percibir el perfume de las rosas
ella jamás conocerá el miedo… la vida antes del fin
cómo fue mi vida antes de ella… nuestras enfermas vidas
hoy ella grita frente al mar, con su cuerpo lastimado por las piedras
su hijo… su hijo… corre libre por la espuma del mar
mi furia triste, mi amor hoy es soledad
mi corazón violento… destinado a surcar por los cielos…

Ella, sublime mujer… tantas veces vil, tantas veces herida
por el suplicio del silencio… ¿dónde se encuentra su gloria?
luces malas en los bosques, sus ojos arden como cruces azules
y el amor arde… se complementa la sombra con la luz
y el mundo se derrumba, caen los dioses del cielo
nuestras almas heridas bailan en el viento y en el fuego
ella no dijo mi nombre, ¿por qué su voz parece ya un eco?
Todo es nostalgia… ella se llevó la alegría y me dejó la soledad
su soledad y también la mía…

El tiempo cruel… que todo va desgastando
no importaron el dolor y la pasión, ella no usa hoy su cuerpo
sometido por las raíces
desgastado por el correr de las horas
y aún así, la aguarda mi alma…

Al dormir, su sombra se enredaba en la profunda soledad
¿quién era ella? ¿quién era?



Ava.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian Gracefallen


Aurora.

Su nombre de flores, escondido en un amanecer divino
ella nacida de la tierra, del amor que siempre perdura
sus palabras crecieron en mi sombra, buscando el amanecer
suyo fue el estío… la espera infinita del sol al morir…

Su cabello oscuro, confundido con el olor de la madera
la luz fue su vestidura, sus ojos tristes de fuego azul marino
su último deseo se fue incumplido en el agua del río
yo guardé en mis manos, su corazón calcinado por el averno…

Al morir, descubrí su sombra en una enredadera
y sus huellas en la arena, rumbo a un océano desconocido
que le permitiría al final, alejarse de este mundo…

Ya no son más sus labios… quienes besan estas flores
sólo me quedaron sus ojos nocturnos, que ella dejó al morir
y su recuerdo amargo que siempre me llena de pesadillas… al momento de ir a dormir…



Aurora.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian Fallen tears


Ángeles en el cielo.

A veces sus alas… pero nada más en el cielo
las estrellas tiemblan… lejanas y mudas
su sangre ha manchado los rayos de la Luna y un lucero
su sombra al pie de la cama… recordándome que estoy muerto…



Ángeles en el cielo.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian The midwinter sleep


Amanecer en Madrid.

Dónde estaba ella esa noche
flores salvajes en un cielo lleno de estrellas
aún parece un encanto su místico vuelo
la obsesión se lamenta por la libertad…

Una palabra sin tiempo, un significado que cambia
pero ella aún arde en sus llamas
incesante deseo de mentiras
desencadenado, el amor no es siempre el mismo…

Y aún si cuestionara si yo tengo interrogantes
y aún así si ella se preguntara…



Amanecer en Madrid.
Sueños de la luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian Riders of the black earth


Al final del arcoiris.

Con sus alas blancas – de ángel tal vez – ella volaba en mi alma
después siguió a las golondrinas y se marchó en una nube de humo…

Desesperada – quizás – por no encontrar el eco de mis palabras
ella perdió su alma y su fe, los gritos y los susurros…

Al final del arco iris, en el último lugar del mundo
ella nació como una rosa, en una tierra devastada…

Y cerró sus ojos, anhelaba adentrarse en la noche
desperdiciar su vida y que no le importara nada más…

La muerte cerró sus oscuros ojos, un día cualquiera
el día la encontró recostada en su cama, cubierta de rosas…

Sus manos sostenían un pequeño rosario de lágrimas
la primavera esperó que el tiempo la convirtiera en una mariposa…

Al final del arco iris…

Hoy la cruda soledad me convence de su ausencia
ella aún llora, sobre todo en las tardes cuando llueve…

En sueños, la he visto correr desnuda por las calles
bailando con las hojas que arrastra el viento, cuando nadie se mueve…

Yo la espero… al final del arco iris…



Al final del arcoiris.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian The oath of wisdom


Adrienne.

La aspereza del amor, la coronó con ardientes espinas
ella, reina de pasiones, se encerró en sí misma, loca por el dolor
yo la vi vagando en mis sueños, buscando sombras
ella encontró de alguna forma el camino, y el tormento de mi alma…

Se precipitó a los abismos, buscando quizás la redención
y al morir, equivocadamente tal vez, se entrometió en mi destino
siguió pasos que no la guiaron, y persiguió tormentas lejanas
su sangre manchó flores y piedras… y tal vez hasta mis sábanas…

Y en una noche de errores irreparables, encontré su sombra borrosa
el alba llenó sus ojos de lágrimas
el sol al tocar sus manos, hizo que su piel pareciera un cuerpo celeste
pero el cruel amor no le dio ninguna tregua
su liturgia la condenó enamorada a una corona de espinas
y una cruz deforme… donde su corazón sombrío se calcina…



Adrienne.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Draconian Away


Adore.

Donde ella alguna vez amó
hoy la oscuridad baila con las extrañas voces del viento
la Luna ilumina las huellas de los pasos errantes
la muerte y la vida, a veces las persiguen…

La niebla jamás ha podido hacer desaparecer su figura
sus lágrimas de plata brillan en el ocaso
no ha encendido velas… sólo algunas estrellas
y cientos de cruces negras… en sus manos manchadas por tajos
ella sola…
a veces amanece y sin saber por qué encuentra su almohada húmeda
su eco… resuena en el mar lejano
aquí en este mundo tan incierto
ella alguna vez amó…

Ella alguna vez amó aquí… destinada a los horizontes
y yo la amé… a través de sus palabras más frías
una vez sus besos fueron toda la amargura
vivir a través de ella… fue percibir el agua del mar… que a la orilla nunca llega…

Ella ha olvidado su nombre… escrito en esta vieja plegaria
el mundo me ha parecido más triste… desde que se fue una tarde
la fatiga del tiempo tocó su vida inútilmente hambrienta
ella alguna vez amó… hoy todo es oscuro e incierto…

El hastío de esperar ha hecho más lento el crepúsculo
la noche llega… pero ya nadie puede recordarme
la Luna baila en el cielo… junto con la mortaja del sueño…

Sus ojos a veces me observan desde las estrellas distantes
yo alguna vez amé también… y todo se fue con el viento
su nombre no puedo recordarlo ya… su andar, estoy seguro que siempre será errante…



Adore.
Sueños de la Luna.

Todos los derechos reservados.

©2008

Amethystium Silken Twine