domingo, 22 de marzo de 2015

Carta de suicidio. M.A.

Si estás leyendo esto significará que ya no existo. Hoy, día 29 de noviembre de 2009, Domingo, a las 3:00 horas, he decidido por voluntad propia y sin ninguna clase de coacción externa, poner fín a mi vida, y lo hago siendo plenamente consciente de que lo que me espera al otro lado no es sino el vacío más absoluto, la nada, la no existencia.

La sola idea hace que mi pulso se acelere y la sangre se me congele en el pecho. Ni siquiera en estos momentos soy capaz de levantar la mirada ante semejante visión y no estremecerme de terror, pero la idea de permancer un minuto más en este mundo es aún peor. Un mundo salvaje, egoísta y cruel, y lo que es aún peor, hipócrita, un mundo del que reniego y al que no quiero pertenecer. No, ya no.
Fui un iluso durante todos estos años al pensar que exitiría un papel para mi en esta pantomima, en este esperpento ridículo de sociedad, que finalmente encontraría mi lugar en el mundo, que lograría alzarme victorioso y alcanzar la meta para la que nací y para la que he estado preparandome durante toda mi miserable existencia. ¡Mierda!
Abrí mi corazón de par en par, dejé que cogieran todo cuanto quisieran hasta que me dejaron sin nada. He dedicado mi vida por entero a los demás sin preocuparme por mi propia felicidad, he dado todo lo que tenía y más, pero a cambio sólamente he recibido incomprensión, desprecio y la más absoluta y dolorosa ignorancia. El amor y la amistad son dos caminos vedados para mí, y mis ojos se inundan de lágrimas cada vez que pienso que me iré sin haber conocido a una sola persona con la que compartir todo lo que llevo dentro de mí ser. ¡Oh, malditos que me pisoteáis sin piedad!¡ Si pudiérais ver en mi interior!
Ya es demasiado tarde para la autocompasión, no puedo abandonar este mundo con mi corazón cargado de rencor y frustración. Mis últimas palabras han de ser de amor y agradecimiento, agradecimiento a mis padres que me dieron la vida y la esperanza de un mundo mejor y que desgraciadamente ya no están aquí. A ellos debo todo lo que he sido. Amor, a pesar de todo, hacia este mundo que seguirá girando impasible cuando todos hayamos desaparecido y en el que a fín de cuentas no siempre fui desgraciado.
He hecho todo lo que estaba en mi mano pero las cosas no han salido bien, soy débil y no he tenido el coraje necesario para seguir adelante, ya es tarde, las fuerzas me abandonan, la vida se me escapa. Me voy de este mundo y me voy solo.
Adiós.

Miedo real. I.

odo empezó hace aproximadamente 2 semanas y media cuando empece en mi nuevo trabajo. Mi trabajo no consta de gran cosa así que decidí pasar el rato leyendo casualmente esta misma pagina de relatos e historias de miedo.

Leí cada una de las historias que aparecen aquí en las diferentes secciones, debo decir que muchas me sorprendieron y me cautivaron al punto de helarme la sangre y sentir escalofríos reales al leer los relatos tan cautivadores que esta web, pero como escéptico que soy le confieso que no creí en ninguno de los relatos hasta.....HOY. Como incrédulo que soy me tome a la tarea de probarme a mi mismo que ninguno de lo que se decía aquí era cierto, hice lo siguiente:
1. Me puse al frente del espejo de mi bano a repetir 3 o 9 veces Verónica o María ( dependiendo de la historia), esperaba ver algún rosto o alguna sombra pero NADA. Les confieso que sentir un poco de temor al hacer esto pero me dispuse a refutar otros "mitos o leyendas" que aquí rondan.
2. Irónicamente vivo enfrente de un cementerio así que no tuve que caminar a media noche por la calle a oscuras. Fui a eso de las 12:01 pm de un viernes....todo parecía tranquilo aunque había una inquietante paz y tranquilidad que se vieron interrumpidos por algo poco mas que un murmullo al final de unas tumbas, sentí que las piernas me fallaban fue algo inexplicable de mis ojos las lagrimas empezaron a brotar... Me arme de valor y camine entre las tumbas y los montículos de tierra, a pesar de tener unos vaqueros puestos sentía un frío sobrecogedor que recoria mi cuerpo a pesar de lo abrigado que me encontraba. Al llegar al final de lo que eran las tumbas vi un árbol que a simple vista se veía bastante vio y nuevamente ese escalofrío inquietante recorio mis venas como un cubo de hielo y me dije a mi mismo " Que ve solo es mi miedo inicuo a la oscuridad y a los cementerio me dije yo".
3. Continué haciendo cuanta clase de "ritos" o invocaciones se comentan en estas paginas para comprobar si eran ciertos o no (Obese a la Morsa, Blind Maiden, etc, ect).... estaba un poco obsesionado con todo esto me llenaba de emoción hasta que.....
Un lunes me encontraba en el vano de mi empresa cuando de pronto se fue la luz pero cuando trate de salir no puede.... me puse un poco nervioso pero no era nada comparado les aseguro a lo que iba a pasar, a continuación sentí que alguien se me acercaba a mis espaldas...sentía su respiración cuando escuche con una honda y casi inaudible....."HAS...TRATADO....DE.....BUSCARNOS.....PERO NOSOTROS....YA.....TE...ENCONTRAMOS....A..TI..."
luego lo que se encontraba detrás mio metió lo que creo que era su brazo por mis costillas a lo que grité o intente gritar ya que de mi boca no salió ningún ruido o ni siquiera un leve quejido. La luz se encendió de golpe, me di la vuelta y me encontraba mirándome al espejo sudoroso y pálido, rápidamente me revise el costado de mi cuerpo para ver si tenia alguna marca pero NADA ni un rastro de algo, me lavé la cara y me dispuse a salir, cuando al salir vi a todos mis compañeros buscándome nerviosos, habían pasado horas sin saber nada de mi pero...CUANTO TIEMPO PASE EN AQUEL BAÑO?...FUE REAL LO QUE VI?...O FUE SIMPLEMENTE PRODUCTO DE MI CONSTANTE BÚSQUEDA DE ALGO QUE SIEMPRE HA ESTADO CONMIGO?...de eso muy pronto me daría cuenta....
Me dirigí a mi casa algo confundido y a la vez temeroso de lo que podía pasar....cuando llegué a mi casa se encontraba algo diferente pensé yo...Me dije a mi mismo que era hora de dejar atrás todas estas tonterías, cuando me senté en mi computadora, comenzé a escuchar ciertos golpes fuera de la casa, en la puerta, en las ventanas, en las paredes, en el techo en todos lados, como si miles de manos tocaran a tu puerta trayendo algo que sabes que no es bueno...corrí hacia mi cuarto, me encerré y cesaron los golpes.......
Me encuentro ahora escribiendo lo que espero no sean mis ultimas palabras....escucho muchos pasos que se acercan desde afuera..tengo miedo...casi no puedo escribir...la vista se me ha nublado....Comparto esto con ustedes ya que fueron ustedes los que me obsesionaron con estas cosas e irónicamente quiero que sean ustedes los que conozcan mi historia...Toc..Toc...se oye en la puerta estoy sudando, escucho mi respiración como si fuera la de otra persona....me digo a mi mismo..."Ya que están aquí, no los dejo entran" me sorprendo de mi osadía...... me dispongo a levantarme y dejarlos entrar, después de todo se tomaron la molestia de venir TODOS AQUI....seré un buen anfitrión y les dejaré.... entrar.....
ADIÓS......

No se explica que pasó. U.O.

Una noche en el centro comercial Hipercor de un pueblo de Sevilla, al finalizar los trabajadores su turno de tarde, salieron como tantas otras noches a través del parking y dirigirse hacia sus casas, no había nada extraño.
Pero al hacer la ruta de vigilancia el guardia de seguridad, se encontró con una anciana que llevaba el carro a esas horas por el parking vacío, se acercó a ella para indicarle que no quedaba nadie en el centro comercial, la señora se marchó según el trabajador, pero al subir al puesto de control, los compañeros le preguntaron que hacia hablando solo en el parking?? a lo que el les contestó que solo no estaba, le estaba indicando a una anciana que estaba perdida.
El vigilante pidió que le pusieran por favor la cinta, que el había hablado con una señora muy anciana, pero en el video sólo se veía al chico, que empalideció de repente...

El verdadero horror. S.

Me gustaría que reflexionaran leyendo esta historia, quiero que piensen de verdad cual es el sentido de la vida, y, lo que de verdad, importa. Si esperan un relato de terror típico, no lean este, para mi el verdadero terror es el destino, nosotros solo somos seres insignificantes, peones en un tablón de ajedrez, desnudos ante el poder destructivo de nuestra propia mente y de la vida.
Velocidad... El viento roza mi cara... Miro el cielo, es un bonito atardecer de septiembre, hay algo que no me gusta, algo que no me inspira total tranquilidad, algo, que me da miedo, pese a estar con la persona que mas quiero... Le agarro fuertemente, aunque no pueda ver su rostro, siento que esta commigo, siento que me nunca me abandona... Seguimos avanzando subidos en una moto por una gran carretera silenciosa, no hay coches, no hay nada, solo nosotros dos agarrados. Nunca quisiera soltarte, ojala no se acabara este momento... Pasan los minutos lenta pero maravillosamente y paramos en un pequeño bosque, es de noche ya. Nos miramos fijamente y nos adentramos cogidos de la mano, mirando al frente, tengo miedo, algo malo esta apunto de suceder. La luna ilumina ya la total oscuridad, en un pequeño claro nos tumbamos, hace frio, pero él se quita su chaqueta y me envuelve con ella, me envuelve en besos, abrazos y caricias...momentos divinos, pero ya es tarde, todo se acaba, sigo teniendo la sensación de que algo malo se avecina, que esta por llegar. Subimos juntos de la mano en su moto, volvemos a casa... Es medianoche, le agarro, tengo miedo aún. Cariño, hay algo que no me gusta, tengo miedo No debes preocuparte, todo esta bajo control...
...PUM...
La moto salta en un bache.. despierto tirada en el campo al lado de la carretera, quiero gritar, no puedo, no se nada, estoy sola, tirada en el suelo...no le encuentro, tengo miedo, le llamo desesperadamente, grito su nombre, pero no contesta... puedo levantarme, pero dificilmente camino, no veo nada, la sangre cae por mi cara, cegándome... "No me importa" pienso, tengo que encontrarle... busco hasta divisar un bulto en el suelo. Me acerco para descubrir y es su cuerpo inerte... ahora ya puedo llorar, ya puedo gritar, lo que de verdad importa a muerto, todo ha terminado, mi vida ya no tiene sentido, ha venido mi fin...Abrazo su cuerpo cubierto de sangre y deseo morir en ese mismo instante con él, pero me encuentro bien... Recuerdo, hay un puente con un immenso lago cerca de aquí, me reuniré con él sea como sea. Beso su cuerpo y le dejo, pero no por mucho tiempo... Camino torpemente hasta llegar al puente, escalo la barandilla y me quedo unos instantes, pensativa, observando de cerca el rostro de la muerte. Tengo miedo, ya estoy de pie subida, puedo retroceder, puedo dar a mi vida una oportunidad más, pero esto no tiene sentido, no lo tiene, la vida sin la persona que mas amas, solo quiero reunirme con ella, donde quiera que esté... Veo en el cielo su cara, sus ojos, sus labios, sonriéndome, no hay marcha atrás... No importa lo que pase, así que, salto... Noto mi cuerpo caer, noto como mi cuerpo se rompe en pedazos, las rocas de aquel lago me han despedazado. Me alejo de este mundo, subida a lomos de la muerte, hasta encontrar a la persona añorada.
Esta es la feliz historia de dos enamorados, de dos amantes, que descubrieron su propio significado de la vida. Es irónico, ¿Verdad?, ver, como el amor, se convierte en muerte.

La niña que pisó una sepultura. P.

Una noche,unos chicos celebraban una fiesta. En la misma calle, un poco más abajo, había un cementerio y estaban comentando el miedo que daba. No se te ocurra nunca pisar sobre una tumba cuando se ha puesto el sol, dijo uno de los chicos. Si lo haces, el muerto te agarra y te mete dentro.
Mentira, replicó una de las chicas. Eso son supersticiones.
Un dólar a que no te atreves, apostó el chico.
A mí no me dan miedo las tumbas, respondió ella. Si quieres te lo demuestro ahora mismo.
El chico le tendió su navaja.
Clava esta navaja en una de las sepulturas le dijo. Así sabremos que has estado allí.
El cementerio estaba lleno de sombras y había un silencio sepulcral.
"No hay nada que temer",se repetía la chica,pero en el fondo estaba asustada.
Escogió una tumba y pisó sobre ella. Luego se agachó rápidamente,clavó en el suelo la navaja y se dispuso a marcharse. Pero no pudo.¡Algo la retenía!Lo intentó de nuevo,pero seguía sin poder moverse. Estaba aterrada.
¡Algo me retiene!gritó,y cayó al suelo.
Al ver que no regresaba, los chicos fueron en su busca. Encontraron su cuerpo tumbado sobre la sepultura. Sin darse cuenta, la niña se había enganchado la falda con la navaja al clavarla en el suelo. Era la navaja lo que la retenía. Había muerto de miedo.

Bala bendita. R.H.G.

Por cuestiones del trabajo de mi marido, mi familia y yo nos mudamos a un pequeño pueblo que se halla en Orizaba, Veracruz. Parecía ser una estancia agradable; sin imaginar lo que me esperaba...
Junto a mi casa se hallaba una casa sucia, de mal aspecto. Moscas y basura rodeaba la maloliente vivienda.
¡No te acerques ahí, es peligroso! me advirtió una mujer, vecina mía, en esa casa habita Héctor, es un nahual.
¿Qué es eso? pregunté con escepticismo.
Un nahual, es un hombre que tiene poderes maléficos para convertirse en animales; me explicó y así hacer el mal a quien quiera.
Me retiré del lugar aún escéptica, puesto que yo no creía en esas cosas. Sin embargo, al girar de nuevo a la casa, una oscura y amenazadora figura me observaba a través de una de las ventanas.
Jamás imaginé que encontraría el terror encarnado en ese hombre.
Mi esposo tuvo que salir fuera por una semana, por lo tanto me quedaría sola con mi hija. De repente, un sentimiento de angustia invadió mi ser, sentía que no volvería a ver de nuevo a Roberto.
Un día que llevaba a mi hija al kindergardent; al regresar hacía mi casa, en el transcurso del camino me encontré con el desdichado sujeto: Héctor. Su apariencia era aterradora, era un jorobado con las ropas raídas y sucias. De su boca chueca y rugosa caía espesa baba. Sus ojos denotaban un profundo odio. Cuando finalmente reaccioné corrí a toda pastilla, tratar de alejarme de su inmunda presencia. No obstante, él me perseguía cojeando pero a un así era veloz. A mis espaldas escuchaba sus jadeos, se oían demasiado cerca de mis oídos. Finalmente llegué a la seguridad de mi hogar. En cuanto entré, corrí todos los pestillos. Un poco fatigada por la huida, observé detenidamente por una de las ventanas. Héctor trataba de entrar a la casa; encaramado sobre la verja, trataba de derribarla, asomaba el rostro entre los barrotes. No gritaba profería alaridos demenciales.
Desde entonces, mi temor hacia él crecía día a día. No quería salir a la calle, y si salía indagaba con la mirada, vigilando cada calle. Sentía volverme loca, más por las noches, me dejaba llevar por la imaginación y creía ver a Héctor irrumpiendo en mi casa.
"Ya te amolaste", exclamó una vecina mujer que le gusta, mujer que se la lleva.
Llamé a las autoridades, me dijeron que vendrían empero nunca lo hicieron.
Una noche me armé de valor y salía a comprar algo a la tienda. Volví a las calles envueltas en penumbras. Al intentar regresar a mi casa, de nueva cuenta me lo encontré. Dejé caer las cosas y volví a correr. Escuchaba sus estrepitosos jadeos cada vez más cerca de mi. De repente, sentí una dolorosa punzada en mi pierna izquierda, no me detuve y continué corriendo aunque cargará con ese dolor. Divisé a lo lejos la parroquia del pueblo. Al entrar, me di cuenta que ahí Héctor no podía entrar y optó por marcharse, pero estaba segura que él volvería.
Observé detenidamente mi pierna, un hilillo de sangre escurría sobre mi pierna, al parecer Héctor me había arañado.
El cura acudió en mi auxilio, le expliqué sollozando con desesperación la terrible situación que vivía, por suerte el cura no me tildo de loca.
No te preocupes hija, me tranquilizaba mientras me limpiaba la sangre de la pierna todos nosotros ya estamos cansados por el miedo que nos hacia infundir ese individuo, por eso optamos por el silencio. Sin embargo, nos reunimos unos cuantos por que tenemos un plan, pero necesitamos de tu ayuda.
Lo que sea padre, pero ayúdeme repliqué.
El plan consistía en que volviera a las gélidas y oscuras calles, tenía que hacer que Héctor me persiguiera, pero esta vez lo llevaría hacía un círculo de sal que hicieron los habitantes en frente de la parroquia. En ese círculo, Héctor quedaría atrapado y lo matarían con una bala que mandaron a bendecir.
Decidida, regresé a las calles. Llamé a gritos a Héctor con más coraje que con miedo. Nuevamente hizo su aparición. Corrí con la esperanza de que todo esto terminara de una vez.
No obstante, al llegar ante el círculo, Héctor lo descubrió e intentó alejarse. Un grupo de personas lo acorralaron. Ante nuestra atónita mirada, Héctor se transformó en un enorme asno de escaso pelambre y ojos rojos. L a bestia se levantaba de sus patas traseras tratando de defenderse y bramaba ensordecedoramente. La gente acometió en contra de la criatura hecha un energúmeno. Por medio de palazos lograron derribarlo, éste cayó en medio del círculo. Los ojos del ser se pusieron en blanco y se convulsionaba violentamente. Finalmente sacaron el arma con la bala bendita y sin piedad le dispararon matándolo instantáneamente. Héctor se transformó en un burdo amasijo maloliente. Cerré los ojos y suspiré profundamente al ver que la pesadilla había culminado.

Una muñeca. L.L.

Esta historia es totalmente real. Nos pasó a nosotras, en un día que nunca olvidaremos. Una vez yo fui a la casa de Lola (mi prima) y me quede a dormir, Lola me habia contado una historia de que escuchaba ruidos en su terraza yo no le creí, pero desafortunadamente la historia era real...
En la noche, estabamos tranquilas hablando en la habitació y de repente escuchamos como que una voz fina, como la de un bebé decia: kiki!... no sabiamos que significaba pero no le dimos importancia, Lola de casualidad tenia una muñeca con la que jugaba cuando era chica y que nos llegaba mas o menos a la cintura, esa muñeca estaba toda despeinada y con la cara pintada de negro.
Seguimos jugando y empezabamos a escuchar ruidos bajo de la cama, tampoco le dimos mucha importancia.
Ya un poco asustadas nos fuimos a dormir, en el medio de la noche, a las 2 o 3 de la mañana vimos como una imagen de una muñeca parada en la habitacion de Lola y que decia: "no my hat" (Lola siempre le ponia a esa muñeca una gorra turquesa vieja y horrible).
Al dia siguiente a la casa de Lola fue una amiga llamada Florencia (que esta medio loca) y le contamos la historia, no nos creyó pero entonces ella quiso ir al baño, cuando abrió la puerta del baño estaba la muñeca tirada en el piso (la muñeca la habiamos dejado abajo de la cama de la abuela de Lola), florencia nos creyó entonces dijo: "tenemos que atarla y tirarla"... la atamos y la dejamos al lado de la puerta de el lavadero de Lola.
Luego cuando nos fuimos de su casa hacia mi casa nos fijamos en el lavadero de Lola y la muñeca no estaba, hasta ahora no sabemos donde está pero cada fin de semana cuando me quedo con Lola a dormir escuchamos ruidos en la terraza.

Las caras de la peregrina. P.M.F.P.

Estos acontecimientos ocurrieron en un pueblo del aljarafe sevillano (Bormujos), hace unos 50 años aproximadamente. Yo era un vecino de este pueblo, del que me tuve que ir por los sucesos por los cuales me quedé trastornado, ya que lo que voy a contar le sucedió a un familiar mio.

Yo vivía en la Urbanización de los Caballeros con mi familia, y me tuve que trasladar a Cáceres por miedo a que me sucediera a mi. Mi padre, unos días antes de fallecer de un derrame cerebral, me confeso la historia que os voy a contar.
En la Hacienda la Peregrina ocurrieron unos sucesos muy extraños. Mi abuelo tenia unas tierras al lado de la Peregrina. Una tarde llamó su atención unas manchas blancas en la fachada del campanario. Se acercó y descubrió que se trataba de un rostro que curiosamente se parecía al pescadero del pueblo. Al principio no le dio importancia, pero a la mañana siguiente se enteró de que había muerto alguien al escuchar varios toques de campanas. En el desayuno le contó su mujer el macabro hecho. Unos niños que jugaban cerca de la Peregrina encontraron el cuerpo sin vida, colgado boca abajo de un hombre decapitado. Se trataba del pescadero.
Una semana después se acercó al campo para hacer sus labores, como de costumbre, y vio otra mancha blanca en la fachada. Se acercó y un escalofrio inmenso recorrió su cuerpo cuando vio reflejada la cara de su mujer. Salió corriendo hacia el cuartel de la Policía, y les contó lo sucedido. La Policía no le hizo caso, ya que pensaban que estaba loco. Pero al día siguiente se levantó y vio que su mujer no estaba en la cama, y se asustó. Llamaron a la puerta y vio que se trataba de la Policía, y entonces se le vino el mundo abajo. Habían encontrado a su mujer en la misma circunstancia que al pescadero, colgada boca abajo y sin cabeza en un ciruelo cercano a la Peregrina. Él pasó unos días muy triste, pero a la semana siguiente, como de costumbre, volvió al campo para ver si había mas rostros en el campanario de la Peregrina. Cuando llegó al campo y vió que había otra mancha blanca, el pánico se apodero de él. Era su cara la que estaba reflejada en la fachada. Él fue de nuevo a la comisaría y durante esa noche estuvieron vigilando la zona, pero todo fue inútil. Mi abuelo apareció decapitado en el mismo ciruelo que su mujer, colgado boca abajo y sin cabeza .
La Policía, tras registrar la casa de mi abuelo encontró en un cajón las fotos del pescadero, de mi abuela y de él mismo. Las fotos tenían marcas blanca de haber sido utilizadas para realizar las caras que aparecían en la fachada del campanario de la Peregrina. El asesino había sido mi propio abuelo, y nunca supimos los motivos de sus acciones. Él mismo se subió al ciruelo, se ató los pies a una rama y se decapitó para que no sospecharan de su autoría.

Ruidos en el salón. N.

Me llamo Noe, y voy a contar lo que me pasó hace varios años, y todavía no se me quita de la cabeza. Eran las 05.30 de la mañana, yo estaba durmiendo en mi habitación como de costumbre cuando un ruido extraño en el salón me despertó.
Desde mi habitación se ve el salón, y yo tenía la puerta abierta, puesto que siempre me había dado miedo dormir con la puerta cerrada, cuando escuché cuando algo o alguien se había puesto las zapatillas de estar por casa de mi padre y empezó a dar patadas al mueble que yo veía desde mi cama y a arrastrarlas por el suelo, a la vez que oía como arrugaban hojas de periódicos. Yo no podía gritar aunque nada me lo impedía porque tenía miedo de que al gritar, mis padres no se despertaran, pero viniera aquello que estaba en el salón, así que cogí el móvil y llamé al teléfono fijo de mi casa. Esperé solo un tono y colgué. Se despertó mi padre, fue al salón, pensó que había sido el despertador y se volvió a acostar y el ruido desapareció. Os puedo asegurar que yo no estaba dormida.
Tardé varios días en contárselo a mis padres porque sabía que no me iban a creer. En ese momento mi hermana no me dijo nada, pero a los pocos días me dijo que ella también lo había oído.
Desde entonces no he vuelto a escuchar nada igual, pero si otras cosas que me ocurren y que llevo conmigo, porque allí donde estoy yo siempre pasan cosas raras.
Si alguien me pudiese dar una explicación lo agradecería mucho. Muchas Gracias.

Una visita familiar. A.

Os voy a contar una historia de una persona muy cercana a mí, concretamente la hermana de mi padre, ella nunca la ha contado porque prefirió olvidarlo. Hace muchos años, mi tía tendría 18 años, ahora tiene 60. Estaba de novia con el que ahora es su marido, despidiéndose en el portal de la que todavía es la casa de mi abuela.
Cuando escuchó unos golpes en la puerta, era tarde, y no era normal que nadie llamase a esas horas y todos estaban durmiendo. Mi tía pregunto extrañada que quien era, y una voz de hombre la contestó ABREMÉ QUE SOY DE TU SANGRE. Cuando abrió la puerta se encontró con un fantasma al que solo ella veía y se puso a gritar entrando en un estado de nervios, despertó a toda mi familia que la intentaron consolar, y el fantasma se fue.
Cuando pudo tranquilizarse se lo contó a mi familia, y solo recordaba que en la mano tenía una señal, era como una quemadura de una cuerda, el hermano de mi abuelo había muerto repentinamente unos años antes mientras tiraba de la cadena del baño (puede que suene gracioso, pero fue así).
A la noche siguiente volvieron a llamar. TOC TOC TOC, y mi familia la aconsejó que se tranquilizara y le dijese que que quería. Y mi tía así lo hizo. El fantasma que supuestamente era el hermano de mi abuelo la dijo que se verían al día siguiente en la iglesia del pueblo a una hora.
Ese día la acompañó mi abuela, cuando llegaron la iglesia estaba llena de gente, y mi abuela temía por si mi tia, al ver al espectro volvía a gritar. Pero al llegar la hora, poco a poco la iglesia se fue quedando vacía. Y justo a la hora que le había dicho apareció un hombre al lado de la virgen.
Le dijo que efectivamente era su tío, y que tenía una promesa pendiente a la virgen de mi pueblo y que para que él pudiese descansar en paz ella le tenía que hacer el favor de llevar el hábito durante un año.
Mi tía así lo hizo. Durante ese periodo no volvió a tener ninguna visita de su tío.
Cuando pasó el año, y estaban preparando el hábito para guardarlo, lo dejaron en una silla, y por si solo se prendió fuego.
Nunca mas volvió a sucederle nada extraño, pero eso lo lleva siempre consigo.

La noche de los Santos. M.

Me cuesta mucho hablar sobre esta historia porque se me ponen los pelos de punta. Es una historia real como la vida misma y desde entonces yo no rechazo ningún suceso paranormal. Esta experiencia me hizo ver que realmente existe algo sobrenatural en nuestro mundo.

Mientras que en EEUU se celebra halloween, aquí en España se celebra la noche de los Santos. En esta noche tan especial es tradición para muchos acercarse al cementerio para poner flores a los seres difuntos.
Yo me encontraba con mi hermana y nuestros amigos y decidimos acercarnos hasta el cementerio para ver el panorama. Resultó que en el cementerio no habia nadie ya que las personas solían ir a las 8 de la noche y ya eran pasadas las 10.
Nos adentramos y entre tanto gato merodeando y el simple hecho de que estaba en un cementerio, me empezó a entrar el pánico y le pedí a mi hermana que salieramos fuera, y eso fue lo que hicimos. Una vez fuera mis amigos se sentaron en el muro salvo una amiga y yo que nos quedamos de frente mirando hacia dentro del cementerio. Mientras mis amigos hablaban, yo con el pánico todavía en el cuerpo, no dejaba de mirar para adentro aterrorizada (cuando esto ocurrió tenía yo 13 años).
De repente, en un segundo nada más, ví algo espeluznante y a la vez ilógico. La silueta de una mujer anciana de cintura para arriba flotando, detrás le seguía unas piernas también flotando, luego un brazo con un carro de la compra y por último, el segundo brazo llevando a un perro con una correa. Todo esto como una especie de masa de humo blanco. Me puse a gritar no se si del susto o del terror y mi amiga chilló también. Yo pensé que ella había visto lo mismo que yo, pero no, ella solo chilló del susto.
Les conté a mis amigos lo que había visto y me calmaron diciéndome que habría sido una alucinación simplemente porque tenia miedo. Fuera lo que fuera pedi que nos fueramos de allí.
Según nos estabamos marchando nos encontramos allí mismo sentados en una ermita a dos chicos que iban con mi hermana a clase. Me vieron que estaba inquieta y nerviosa y me preguntaron que a ver que me pasaba. Nada más de cirles : es que he visto... me interrumpieron para decirme: ¿has visto esto y esto? y me dijeron exactamente lo mismo que yo había visto. Todos nosotros nos quedamos boquiabiertos sin saber que decir. Nos contaron que en otra ocasión ellos también lo vieron y que no habíamos sido los únicos.
Esto ya no se si sera cierto o no, pero nos dijeron que había una leyenda que decia que una mujer en su casa se fue a hacer una tortilla y cuando tenía la sartén en el fuego se dió cuenta de que no tenia huevos, asi que cogió el carro para aprovechar a comprar más cosas y salió de casa con su perro sin acordarse de quitar la sartén del fuego. Cuando volvía para su casa vio por la ventana que todo estaba ardiendo y corrió con la mala suerte de que la cogió un camión y la separara por la mitad en dos partes. Nos fuimos de alli pitando. Escalofriante.
Cada vez que paso por al lado del cementerio me acuerdo y procuro no mirar hacia el interior.
Desde entonces mis amigos y yo no hemos vuelto a hablar del tema ya que era evidente que lo que yo había visto era tan real como cierto.

Un día más. N.

Un nuevo dia, un dia mas de dolor... La mañana era tan opaca y gris como ayer, mis manos temblorosas jugueteaban con mi paciencia mientras intentaba ponerme en pie, mis ojos grises y cansados se resentian al recibir la poca luz que entraba a la habitacion, Marta estaba a mi lado, pero al igual que mi voluntad ya casi no me acompañaba.

Poco a poco logro incorporarme, lentamente, paso a paso me dirijo a algun lugar que olvido al llegar, alguien pasa a mi lado, ¿acaso hay alguien mas aqui?, ¿quien se habra tomado la molestia de venir a visitarme? ¿sera alguno de mis hijos?, retrocedo para ver quien es y aqui me lo encuentro, un viejo, se ve aun mas decrepito que yo, es en estos momentos en que agradezco ser como soy pues ahora veo la evidencia de quienes estan peor; pobre diablo, le compadezco. Lentamente levanto mi mano para saludarle, mi garganta seca se cierra y queda corta de aire y lo unico que pude decir fue "jhem", total, ni creo que ese vegestorio humano me escuche; pero, si lo hizo, no solo contesto mi saludo sino que lo hizo tambien al mismo tiempo. Extiendo mi mano para saludarle y toco la barrera que nos separa, ¡que imbecil soy!, no puedo creer que me haya pasado otra vez, ese no es ningun viejo decrepito, es solo ese maldito espejo, debi saberlo ¿quien se interesaria en venir a visitar este viejo endeble?, "¡Marta, recuerdame quitar ese espejo!", esa mujer ya ni me contesta, ya mañana me encargare de ese espejo.
mmm...
Que es lo que estaba contando?...
¡Ah!... ya lo recorde, mis disculpas por eso, mi mente suele fallarme, extrañamente puedo recordar detalles de mi infancia, pero no recuerdo lo que me paso hace cinco minutos, y es lamentable, es lo que mas detesto de mi estado, mis pies no me permiten correr, mis manos no me permiten sentir, mis ojos grises y cansados de tanto andar ya no me dejan contemplar las bellezas de los detalles. Lo unico que me quedan son mis memorias, añoranzas de una vida pasada que ya no volvera, los gratos recuerdos de lo que fui son ahora lo unico que me permite ser quien soy. Recuerdos, en eso me he convertido, mi cuerpo poco a poco va fallando y los recuerdos a los cuales me aferro mueren junto con las neuronas en mi cabeza. Todo se desvanece, todo me abandona, mis hijos, mis nietos y ahora hasta mis propios recuerdos...
Me siento en la cama, junto a Marta, ella es mi consuelo, es quien comparte conmigo esta abrumadora soledad, pero ahora hasta ella me ha abandonado, hace mas de tres dias que no se ha movido de esa cama, creo que ya no le importo, setenta años juntos es suficiente para colmar a cualquiera. Me acerco suavemente a ella, le acaricio la mejilla, pero un trozo de su piel se queda en mis manos, ¿que le ha pasado? ella no hace nada, no se mueve, solo me ignora. El cansancio es mayor que las ganas de seguir, me recuesto en la cama...
A veces no me doy cuenta que duermo hasta el momento en que despierto, pero no se si en verdad habre dormido o solo son los recuerdos que escapan de mi mente?, el sueño ya no aplaca la fatiga. Veo hacia un costado, y ahi esta Marta, dormida como siempre, no se como puede dormir tanto...
Recuerdo cuando veia los atardeceres desde mi patio, lucian dorados, llenos de vida, ahora son tan monotonos y grises como cuando amanece. Mi patio tambien luce muerto, lleno de arboles secos que antaño perdieron sus hojas, en el suelo, una soga, como desearia poder tener las fuerzas para atarla a una rama y colgarme de ella, que mi cuerpo se meciera el vaiven del viento entonando su misma sonata. Encontrar el momento en el que mis pies se eleven del suelo y coincidirlo con el final del dia. Si... el final, como desearia poder tener la fuerza para colgar esa soga y apreciar la puesta del sol mientras me columpio de ella como un niño jugando en el parque, quisiera tener las fuerzas para atar esa soga y hacer ese columpio, subirme en el, despegar mis pies del suelo, mecerme con el viento y disfrutar un dia mas...

Psicofonía. J.E.H.

Era una tarde como todas, mis amigos y yo siempre nos juntábamos a pasar el rato.
Esa tarde nada seria diferente, o al menos eso creí. Emir, uno de mis mejores amigos, tuvo la idea de grabar a los muertos. Con este equipo podemos grabar algunas psicofonias, lo he leído en Internet. dijo señalando mi nuevo grabador.
Comenzamos a realizar los preparativos y nos decidimos a arriesgarnos.
Total que podía pasar, había pensado entonces.
Yo entonces fue el primero en oír, tome los auriculares y me dirigí a la habitación de la sobrina de Emir.
Emir tiempo atrás nos había comentado sobre ruidos extraños, nosotros entonces solo nos reíamos de el y largábamos algún que otro chiste idiota.
Me dirigí muy lentamente, había algo dentro de mi que realmente me aterraba.
Con los auriculares puestos se podía escuchar de forma muy clara los pájaros, también se podía sentir todo ruido distante.
De repente sentí un grito...era como de una mujer desesperada.
Me quite los auriculares rápidamente y pregunte de un sobresalto a mis amigos si habían escuchado ese ruido.
Ellos sostenían sinceramente que no, que no se había sentido nada en absoluto, que solo lo había escuchado yo.
Me tranquilicé y le pase los auriculares a Matías, otro de mis amigos, el se los coloco y al instante empezó a escuchar lo mismo que yo.
En su rostro se pudo observar el asombro, realmente estaba pasando.
Emir no nos creyó pero al ponerse los auriculares sintió voces, difusas pero voces al fin.
Decidimos cambiar de habitación, supuestamente la habitación habitada por fuerzas benévolas era la de su hermana y no la de su sobrina.
Nos instalamos ahí pero no es cuchamos nada realmente.
Rebobinamos la cinta y esta vez si... todo se escuchaba más claro aun.
Gritos de lamentos, voces de niños... y por último escuchamos la vos de un niño cantar.
Quedamos totalmente anonadados por la experiencia y al día anterior la realizamos nuevamente, salvo que esta vez no escuchamos nada.
Entonces empezamos a pensar en otras alternativas en creer que lo que escuchamos no fueron solo ruidos producidos por la falla del equipo.
Yo igual insistí en escuchar pero esta vez soltábamos preguntas al aire.
-¿Hay alguien aquí? pregunto emir
-¿estás perdido? dijo nuevamente
A todo esto no hubo respuesta alguna, por lo que decidimos terminar con todo eso.
Seguimos nuestro día normal y en un momento nos dimos cuenta que emir tenia algo grabado en su brazo. Eran como arañones de una niña, excepto que no tenía heridas, los arañones parecían internos y no hechos externamente.
Lo miramos varias veces y leímos lo que estaba escrito en el.
"ESTOY" decía en letra no prolija.
Mi cabeza entonces comenzó a trabajar a mil por horas... "estoy" ¿Qué podía significar aquello?
Pensando y pensando llegue a la conclusión que era la respuesta a nuestra primer pregunta (¿hay alguien aquí?).
Se lo comente a mis amigos... al principio no supimos que hacer, nadie nos creería esta historia, solo nos quedaba esperar.
Al día siguiente mi amigo aprecio con una nueva inscripción la misma decía "no", a lo que deducimos nuestra segunda respuesta.
Todo pasó y nunca más se comento...
Mi amigo aún conserva aquellas marcas que lo aterran noche tras noche.

Deseos para el Año Nuevo. L.

La navidad es una época del año muy bonita, los regalos, el árbol, la familia reunida, etc. Al menos eso pensaba yo hasta que las pasadas navidades me ocurrió algo que me hace temblar.
Todo pasó el día de nochevieja. Por la noche, antes de la cena, subí a mi cuarto, me senté en mi escritorio, cojí lápiz y papel y me dispuse a escribir mis deseos para el año nuevo. Esta es una costumbre que tengo desde que era pequeño. Bueno como decía cogí el papel y escribí:
1)Aprobar todo.
2)Que mis padres me suban la paga.
3)Que me dejen salir hasta tarde.
4)Enrollarme con Cristina (la chica que me gusta)
5)Vivir muchos años.
Después doblé el papel y lo guardé debajo de la almohada para quemarlo al día siguiente como siempre hacía.Luego bajé y después de cenar y pasarlo en grande me fui a dormir. Aquella noche tuve sueños extraños en los que salían espíritus, demonios y cosas raras.A la mañana siguiente me desperté empapado en sudor. Me levanté y después de darme una ducha, saqué el papel de debajo de la almohada para leerlo una vez más antes de quemarlo. Al leer me llevé una terrible sorpresa, ya que en vez de mis deseos era esto lo que ponía en el papel:
1)Suspender todo.
2)Que mis padres me quiten la paga.
3)Que no me dejen salir.
4)Que Cristina se enrolle con mi mejor amigo
5)No vivir hasta el año que viene.
Al leer esto me quedé blanco, arrugué el papel y lo tiré a la papelera en vez de quemarlo. Nunca he llegado a saber que ocurrió aquella noche, pero, estoy muy asustado. Los cuatro primeros deseos ya se me han cumplido...

La hora exacta. L.

Me desperté sin saber dónde estaba. Sólo se oía el ruido del columpio al balancearse. Sí, eso era. Estaba en un columpio. Alargué mis piernas buscando el suelo, pero no lo encontré. Entonces decidí mirar a mi alrededor. Estaba en una especie de desván cuya única iluminación era un pequeño ventanuco situado a mis espaldas.
Finalmente, mis ojos se acostumbraron a la oscuridad y pude ponerme en pie. Decidí salir de aquel lugar, buscar algo que me lograra sacar de aquella desorientación y mezcla de miedo. Encuentré unas escaleras que daban al piso de abajo. Decidí seguirlas para ver a dónde conducían. De repente una persona se cruza en mi camino.
Se detiene tranquilamente y me pregunta: Tienes hora? Yo, dudando un poco, miro mi reloj y contesto: las 06:45.
De repente me despierto en mi habitación y aterrorizado, no me atrevo a encender la luz. Tengo la absoluta certeza y no quiero comprobarlo. Finalmente, me armo de valor y enciendo la luz. Decido echar un vistazo a mi reloj y efectivamente, las 06:45. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo. Realmente estuve allí?