martes, 1 de septiembre de 2015

Hotel "The Ram Inn".

"The Ram Inn" es sin duda el hotel más encantado de Inglaterra. El hotel fue construido en 1145, aunque al principio la casa era de la iglesia y allí vivía el sacerdote del pueblo. Hay incluso quien afirma que la casa tiene un pasadizo secreto que relacionaría la casa con la iglesia, aunque eso no ha sido descubierto nunca.

La historia encantada de este hotel comienza en 1968, cuando el edificio es comprado por John Humphries rescatándolo de la ruina a la que estaba llegando el edificio. Pero al comprarlo Humphries no sabía lo que se encontraría en él. Quién podía imaginar que ese edificio, que había pertenecido a la iglesia, podía estar encantado.

Desde la primera noche que pasó en la morada pasaron cosas raras, fenómenos extraños... John, por ejemplo, sintió que una manos heladas le tocaban. Su hija también vivió cosas extrañas: veía una especie de criatura negra con forma de gato pasearse por la casa. Pero no sería la única vez que vería esa figura: Cada vez que acontecimientos extraños se producen, ella ve esa figura rondando por la casa.

Los clientes del hotel son tampoco son ajenos a esta clase de fenómenos. Muchos afirman haber sido empujados al estar sentados en las sillas, otros dicen haberse despertado en plena noche con la sensación de haber sido tocados en la cara por manos heladas. Y el hotel en sí sufre acontecimientos paranormales: golpes en las puertas, ventanas que se abren totalmente solas,... y esto a cualquier hora del  día.

John Humphries decorando el hotel después de haberlo comprado, instaló un retrato del reverendo John Wesley en lo alto de la escalera. Los acontecimientos redoblaron su intensidad. Por supuesto, tuvo que quitarlo.

Entre los fantasmas del hotel el más habitual de ver es el de Lady Elisabeth. Según cuenta la leyenda, ésta habría sido asesinada en la casa y enterrada bajo ella. Pero parece que no es la única enterrada bajo el hotel. Durante las reformes, una de las excavaciones bajo la escalera extrajo la tumba de un niño. Eso podría explicar sollozos que se oyen regularmente en la misma escalera.

Pero la habitación más encantada del hotel es la llamada "habitación del obispo". Es en esa pieza donde se producen la mayoría de los fenómenos paranormales.  Es también la más demandada por los turistas y por los profesionales del paranormal.

La mansión Ballechin.


Ahora destruida, la mansión Ballechin fue conocida como el lugar más acosado de Escocia. Acosado tanto por fantasmas de humanos como por los de los antiguos perros de una de las propietarias. Esta casa estuvo abandonada cerca de treinta años.

La mansión de Ballechin fue construida en 1806, sobre el emplazamiento de otra vieja mansión habitada por la familia Stewart durante más de tres siglos. En la mansión Ballechin vivió Robert Stewart, que es un personaje de leyenda muy conocido en todo el mundo. Robert Stewart viajó a la India en 1825 con la Compañía de la India Oriental y volvió de allí 25 años más tarde, en 1850, ya como un alto cargo. A su vuelta, regresó a Ballechin, casa que había heredado 16 años antes. Pero como la casa había sido alquilada a arrendatarios, Robert vivió un tiempo en una pequeña cabaña hasta que el contrato de alquiler expirara.

La población local lo consideraba un personaje excéntrico, ya que aunque era profundamente religioso, había desarrollado extrañas creencias durante los veinticinco años que había vivido en la India. Robert tenía también un gran amor hacia los perros: poseía catorce. Con los años, cerca de su muerte, Robert casi detestaba la convivencia con humanos y prefería convivir con sus perros. Su única amiga era su doncella, Sara, que falleció misteriosamente en la habitación del dueño, en 1873, a la edad de 27 años. Esta habitación iba a convertirse en la pieza más poseída de la casa.

El mayor Stewart creía firmemente en la transmigración de las almas y asegurado que quería volver después de su muerte en la piel de su perro favorito, un Épagneul negro. Murió en su mansión en 1874 y fue enterrado al lado de Sara. No sabemos si pudo volver en el cuerpo de su Épagneul. Pero de hacerlo imaginamos que se sorprendería porque su sobrino, que heredó la mansión Ballechin, nada más llegar a su nueva morada, hizo matar a todos los perros, comenzando por el Épagneul negro.

Poco tiempo después el primer fenómeno paranormal se produjo. La mujer de John Stewart, el sobrino del mayor Robert, estaba en la oficina de su marido cuando sintió un olor muy fuerte de perro (olor que ya venía sintiendo desde días antes) Repentinamente, fue atacada por un animal invisible. Los acontecimientos no tardaron en multiplicarse: ruidos extraños, golpes, arañazos, explosiones,... todos ellos, fenómenos inexplicables.

Un sacerdote jesuita, el padre Hayden, a menudo era alojado en Ballechin. Allí oyó sonidos y gritos en numerosas ocasiones. En una ocasión, escuchó el ruido de lo que parecía ser un perro que frotaba y llamaba suavemente en su puerta, pero cuando la abrió, no había nada al otro lado. Durante el enero 1895, John Stewart estaba hablando con un socio en la antigua oficina del mayor cuando fueron interrumpidos por tres voces fuertes que provenían del interior de la habitación en la que se encontraban. Esto pudo ser un presagio, porque poco tiempo después John Stewart murió en las calles de Londres.

En 1896, la casa fue alquilada a una familia durante un año. Esta familia tuvo que abandonar la casa a las once semanas (aunque habían pagado nueve meses por anticipado) después de haber oído numerosos golpes en las paredes y gritos inexplicables. Algún miembro de la familia incluso aseguró haber visto un fantasma vestido de un vestido de seda. Una de las hijas de la familia contó aterrorizada como una noche escuchó ruidos de pasos cojeando que iban y venían, en círculos, alrededor de su cama. La habitación en la que dormía era la misma en la que la doncella murió en 1873. Además, es interesante contar que el mayor Stewart volvió de la India con una herida permanente en una de sus piernas.

La rectoría de Borley.


La Rectoría de Borley fue construida en 1863, sobre los restos de un monasterio cristiano o benedictino, por el reverendo Henry Bull. Este monasterio había sido construido a su vez en 1362. La leyenda cuenta que una joven monja y ul futuro monje se enamoraron y que intentando huir en un carro tirado por caballos. Pero fueron atrapados. A ella la encerraron viva en la cripta y el monje fue colgado.

El reverendo Henry Bull no tardaría en percibir cosas estrañas en la Rectoría. Una tarde, poco después de haberse trasladado allí, uno de los niños del reverendo fue abofeteado en la cara por una mano invisible. Otro de sus hijos declaró haber visto a un hombre vestido "a la antigua" que le observaba de pie cerca de su cama.Además, se oía el ruido de un carro tirado por caballos (¿el carro en el que intentaron huir la joven monja y el monje?).

A finales del año 1930 la rectoría fue comprada por el reverendo Lionel Foyter, su mujer y su hija adoptiva. Sólo vivieron allí 5 años. Su mujer, Marianne, contó qué había sido testigo de varias manifestaciones sobrenaturales: escrituras en las paredes, voces, pasos sin que hubiera nadie,...

El reverendo contó que la campana sonaba y que veía apariciones del reverendo Henry Bull. Libros y objetos diversos aparecían de ninguna parte, se desplazaban, se caían al suelo o salían despedidos por el aire. Después de haber intentado un exorcismo, su mujer Marianne, fue lanzada fuera de la cama muchas veces. Al abandonar ellos la casa y debido a la reputación del lugar, nadie más quería vivir en ese lugar.

En 1939, en la noche del 28 al 29 de febrero, el rectorado se incendió y dejó al descubierto una cava en la que había un esqueleto, puede que fuera el de la monja encerrada viva hacía varios siglos...

La mansión Winchester.


La extraña casa de la heredera de los Winchester es el resultado de unos acontecimientos inexplicables. A las afueras de la ciudad de San José, sobre un terreno de 80 hectáreas, se está construyendo día y noche durante 40 años una increíble casa dirigida a albergar a los fantasmas de las víctimas de los fusiles familiares: Los fusiles Winchester. Sara Pardee, la heredera Winchester, no tiene ningún conocimiento de arquitectura, pero sí una inspiración muy especial y a un equipo de 22 excelentes carpinteros.

La joven Sara Pardee tiene 23 años cuando se casa con William Winchester, el hijo del inventor del famoso fusil a repetición. Cuatro años más tarde, da a luz a una hija que muere muy rápido. Y poco tiempo después, su marido también muere, éste de tuberculosis, dejándola sola. Sara hereda, sin embargo, una fortuna colosal. La joven Sara atribuye entonces sus desgracias sucesivas a una maldición. Para combatirla, consulta médiums y magos de toda América. Uno de ellos le explica que son las almas de los hombres matados por los funestos fusiles de su suegro que reclaman una reparación. Desde entonces Sara Winchester, siguiendo los consejos del mago, busca su redención construyendo día y noche durante 40 años una morada destinada a los fantasmas de las víctimas del Winchester.

Los trabajos van a ocupar día y noche y centenares de obreros. Sara, guíada por los espíritus, cada día reconstruye la casa: construye, cambia de opinión, hace demoler lo hecho, modificar construcciones continuamente,... A menudo los obreros se sienten desesperados al tener dificultad para comprender sus deseos. Pero los espíritus le dicen que la obra no debe paralizarse.

El número 13 atormenta a la joven. Las paredes tendrán siempre 13 tableros, las ventanas 13 cristales y las escaleras 13 escalones, a excepción de una única que en cuenta con 42. Cuando la casa alcanzó los 7 pisos, un terremoto la destruyó en parte. La catástrofe confirmó a Sara en sus convicciones. Y ella se empeñó en reconstruirla. Ella no abandona prácticamente nunca la obra y a menudo toma bruscas y curiosas decisiones. Así, percibiendo un día un rastro sospechoso sobre la pared de la bodega, hizo tapar la habitación y todo su contenido. Para atrapar a los fantasmas en la casa, ella crea laberintos extraños. Hay habitaciones que cierran otras habitaciones quienes a su vez abren otras habitaciones.

Escaleras que llevan hasta el techos, ascensores que conducen unicamente a pasillos ciegos, callejones sin salida. Engaños visuales que tiene como misión extraviar a los malos fantasmas mientras que los buenos disponen de las habitaciones mejor equipadas y dotadas de las más bellas chimeneas. El 4 de septiembre de 1922, después de una última sesión de espiritismo durante la cual ella recibe a unos fantasmas íntimos, Sara Winchester se apaga en su cama a la edad de 83 años.

Es su sobrina, Frances Mariot, quien hereda la propiedad extraña. Se encuentra con una casa de 160 habitaciones, de las cuales 30 están totalmente tapiadas, 47 chimeneas, 10.000 ventanas, decenas de escaleras que no llevan en ninguna parte, habitaciones multiformes que cierran otras, ascensores sin uso, laberintos de pasillos sin salida... Pero la casa parece extrañamente vacía.
Y abre la casa para que la visite el público. Pero los ruidos de martillazos que durante 40 años se escucharon en la mansión Winchester, ahora han sido reemplazados por ruidos de fantasmas. Cuando la casa está vacía de visitantes, se oyen fuertes portazos y también el crujir de los suelos. De hecho, la casa ha sido rebautizada como la casa del misterio.

Amityville.


Lo que sucedió en la casa de Amityville es un conjunto de acontecimientos que sobrevienen entre 1974 y 1976 y tienen como escenario una morada situada en el  112 Ocean Avenue, en la ciudad costera de Amityville, sobre Long Island, al norte de New York. La noche del martes 12 al miércoles 13 de noviembre de 1974 Ronald Junior, hijo mayor de la familia DeFeo, asesinó allí con un fusil a sus padres y a sus hermanos y a hermanas mientras dormían.

En 1965, la familia DeFeo se instala en la casa. El padre, Ronald DeFeo, estaba casado con Louise Brigante y tenían seis niños: Ronald Jr., de 23 años, Dawn, de 18 años, Allison, de 13 años, Marco, de 12, John, de 7 años y Jodie 5 años. Según Ronald Jr ., Ronald DeFeo le golpeaba, incluso siendo él ya adulto. Un incidente sobrevino el día antes de los homicidios: Ronald DeFeo y Ronald Jr. fueron vistos por John y su amigo en la entrada del sótano. Ronald Jr. lleva un labio sangrando.

El miércoles, 13 de noviembre de 1974, a las 3h 15 de la mañana, Ronald DeFeo Jr toma su fusil calibre 40 y asesina a su padre, a su madre, a sus dos hermanos y a sus dos hermanas mientras que dormían en sus respectivas camas.

Según el informe de la policía el 13 de noviembre de 1974, a las 18h 35, la policía recibe una llamada telefónica de Joey Yeswit. La llamada es para señalar que un muchacho estuvo en su bar y le dijo que toda su familia había sido asesinada. Había ido al lugar con el muchacho y otras personas y habían descubierto que, en efecto, los cadáveres de toda la familia se encontraban allí. Diez minutos más tarde, la policía llega al lugar y descubre con horror el homicidio de toda la familia Defoe.

Ronald DeFeo Jr afirmará haber pasado la noche en casa de sus padres, pero que al no poder dormir, se fue hacia las 4h 00 de la mañana a trabajar. Había pasado el día trabajando, y, habiendo tratado muchas veces de ponerse en contacto con sus padres por teléfono, decidió ir a verles al final del día y descubrió allí la matanza. A medida que avanzaban los interrogatorios, las dudas de los policías y las contradicciones del hijo mayor, hicieron que los inspectores tuvieran dudas sobre la veracidad de los hechos. Finalmente, después de varias horas de interrogatorio, Ronald DeFeo Jr reconoció sus crímenes.

La audición preliminar al juicio se efectuó el 22 de septiembre de 1975. Ronald DeFeo Jr.declaró que era el diablo quien le hizo matar a su familia. Escuchaba voces que venían de la casa que le decían:"MÁTALOS, MÁTALOS A TODOS". Pero Ronald DeFeo Jr. fue condenado a 6 penas consecutivas de encarcelamiento de veinticinco años en la prisión especial de Danemorra. El asunto fue clasificado por los científicos, que se negaron a ver allí otra cosa que una locura criminal. Una vez tras los barrotes de la cárcel, la casa familiar fue puesta a la venta. Pero al estar "manchada de sangre" estuvo desocupada durante varios meses.

A pesar del pasado macabro de la gran morada, una nueva familia, los Lutz, se mudan a la casa el 18 de diciembre de 1975. George Lutz, de 28 años, propietario de una compañía, visita la propiedad con su mujer Kathleen. Acaban de casarse y tienen tres niños de sus anteriores matrimonios. Creen haber encontrado la casa de sus sueños y la compran. Conociendo el pasado de la casa, una de sus primeras acciones es pedirle a un sacerdote, el padre Ralph Pecoraro, de venir para bendecir la casa. En el curso de la bendición, el sacerdote dice escuchar una voz  fuerte, pareciendo venir de ninguna parte, diciéndole: ¡¡Vete de aquí!!

Según los testimonios de los Lutz, desde el inicio de su convivencia allí ocurrieron muchos fenómenos inexplicables. La familia nota variaciones enormes de temperatura. Además, de vez en cuando la casa se inunda de un olor repugnante de un viejo perfume. También se forman manchas negras sobre los lavabos y aparecen nubarrones de moscas a pesar de la temporada invernal.
George Lutz es despertado cada noche de su sueño hacia las 3h 15 de la madrugada (hora a la cual el homicidio del DeFeo se efectuó) por muchos ruidos provenientes de la cocina. Pero allí nunca hay nada. vacía. Los niños escuchan ruidos de uñas que arañan las paredes de su habitación. La hija de los Lutz tiene un amigo imaginario: Jodie. Lutz llegaron rápido a la conclusión que la casa de sus sueños era de hecho un lugar de pesadilla.

Desde entonces, la casa ha pasado por numerosos propietarios y ninguno de los que la compraron después de los Lutz señalaron ninguna manifestación anormal. Un gran número de los fenómenos descritos por los Lutz encontraron una explicación común. Numerosas contradicciones y deformaciones en las propias declaraciones de la familia Lutz echan, por otra parte, un cierto descrédito a su historia. La ciudad de Amityville no hace ninguna publicidad sobre lo que la población continúa considerando como una vieja leyenda.