sábado, 10 de octubre de 2015

Jack O'Lantern.


Quizás las calabazas de Halloween sean los símbolos más reconocidos de esa noche tan especial. Pero, ¿de dónde vienen estas calabazas? ¿Cuál es su origen?

Uno de los personajes más populares y arraigados de Halloween, es Jack O Lantern. Este personaje surge de una tradición irlandesa. Antiguamente en Irlanda, se vaciaban patatas enormes, colinabos y nabos (las calabazas actuales en Irlanda no se encontraban). Con ellas se formaban terroríficas cabezas que eran iluminadas con velas y que se utilizaban como faros en la noche de los muertos.

La leyenda de Jack O Lantern dice que a un avaro borracho llamado Jack se le apareció el Diablo para tomar su alma. Hábilmente, Jack lo engaño para que tomasen primero una cerveza, antes de ir al infierno. Para pagar su cerveza, el Diablo tuvo que transformarse en una moneda de seis peniques.  Jack la cogió, la metió en su bolsa, cerró con la cerradura en forma de cruz que poseía la bolsa e impidió así que el Diablo saliera.

Finalmente, Jack liberó al Diablo con la condición de que le dejara un año más antes de partir. Doce meses más tarde, el Diablo volvió, pero Jack se la volvió a jugar. Cuando Jack murió, el cielo le cerró las puertas y el Infierno también, a causa de sus farsas y engaños. Jack se quedó sin otra opción que vagar por el mundo. Desesperado, negoció con el Diablo que le diera carbón ardiente, para alumbrar su camino en la oscuridad.

Jack puso este carbón en un nabo. Y así dice la historia que fue condenado a vagar con su faro hasta el Día del juicio final.

Halloween.


Hace aproximadamente 2.500 años, el pueblo galo era el más rico y numeroso de los pueblos celtas. Su repercusión era tal, que griegos y romanos llamaban a los celtas,  galos. En esa época, el año galo terminaba a finales de verano (lo que actualmente es el 31 de octubre). Ese día se devolvía el rebaño de los prados a los establos y se agradecía al sol la cosecha que les había proporcionado, ya que era una ayuda para combatir las tinieblas y el frío venideros.

Además, los galos pensaban que ese último día del año los espíritus podían visitarles brevemente, mientras que el Dios de la muerte estaba ocupado intentando reunir a las almas de los que habían muerto durante ese año, para revelarles su suerte.

o del 31 de octubre al 1 de noviembre es el comienzo del Samhain y durante esa primera noche del nuevo año, los celtas realizaban una ceremonia para asegurarse un excelente año venidero lleno de bienes, mediante ofrendas y rituales.

Estamos ante una de las fiestas más importante de las fiestas celtas: el Samhain. Esa noche, la carne de cerdo tradicional era reemplazada por dos toros blancos atados por los cuernos y sacrificados tras la cosecha del muérdago. En el festín participaba todo el pueblo. El toro lo acompañaban de cerveza, hidromiel, vino,... La fiesta no se limitaba a esa noche, sino que duraba entre una semana  y quince días. En ella, los celtas se disfrazaban con trajes terroríficos, para asustar a los malos espíritus.

La maldición del Great Eastern.

El barco "Great Eastern" fue sin duda una de los buques más grandes que nunca navegaron sobre los siete mares. Pero así mismo fue uno de los más marcados por la fatalidad. Su maldición comenzó incluso antes de su botadura bajo debido al fantasma de uno de los obreros que había trabajado en su construcción y que murió en él.

El creador del buque, Isambard Kingdom Brunel, era un hombre con una contrastada experiencia en puentes y ferrocarriles. Incluso tuvo la idea de construir una ciudad flotante que relacionaría Londres con el resto del mundo. En aquella época, los arquitectos navales habían ya concebido y producido buques de línea de un peso alrededor a las 3.000 toneladas.

Pero el Great Eastern de Brunel dejaba muy atrás a todo lo que se había construido hasta la época, con un calado estimado de 100.000 toneladas. Diez calderas enormes alimentadas por 115 hornos activaban dos ruedas de álabes de 10 metros y un propulsor de ayuda de 7 metros. Pero desafortunadamente el barco estaba maldito.

En el momento de la comida el día de su botadura, Brunel invitó a todos los obreros que habían participado en su construcción pero faltaba uno: un carpintero que había trabajado en la separación doble de la cala.

Como ya hemos dicho, desde el principio el barco no ofrecía buenos presagios.  La botadura y el lanzamiento del buque no siguieron el guión previsto inicialmente: el volumen y el peso del buque hicieron que el mecanismo de lanzamiento se bloqueara. Poco después de su botadura la compañía de navegación de Brunel quebró e incluso el mismo Brunel falleció en extrañas circunstancias. El día de su muerte, el capitán del barco se había quejado al jefe de los mecánicos de haber sido despertado por "golpes que vienen de abajo".

Y las desgracias seguían sucediéndose: una de las chimeneas de Great Eastern explotó, matando a seis personas y destruyendo el gran salón. Tras este incidente todo pareció calmarse pero, durante el transcurso de la cuarta travesía del Atlántico, un viento de través torció una de las ruedas de álabes y proyectó los botes salvavidas a la borda. Y lo más extraño de todo: Mucha gente e quejaba de unos ruidos y golpeteos que se oían en el barco.

El Great Eastern pudo completar la travesía, pero este sería su último viaje. Sus últimos propietarios tuvieron dificultad hasta para librarse de su chatarra. En 1885, mientras que se acababa de desmontarlo, los soldadores hicieron un extraño hallazgo:detrás de una alfombra que envolvía unas enmohecidas herramientas, descubrieron el cuerpo del carpintero desaparecido, encajado entre ambas separaciones metálicas del casco del Great Eastern.

Cráneos malditos.


Para muchos pueblos primitivos el cráneo era un objeto de terror supersticioso. Creían que este era el asiento del alma. Los cazadores de cabezas conservaban el cráneo de sus enemigos como trofeos preciosos. Los guerreros escandinavos bebían en cráneos, porque creían que así heredaban virtudes marciales de sus adversarios.

Los cráneos siempre han jugado un papel importante en las prácticas de las brujas y de los magos. Hubo un proceso célebre respecto a los cráneos en1612 a Anne Chattox. Ésta fue acusada de haber desenterrado tres cráneos en un cementerio para servirse de ellos en ritos demoniacos. Evidentemente, la mataron ahorcada.

En el siglo XVII, una muchacha llamada Anne Griffiths, que vivía en Burton Agnes Hall, en Yorkshire, fue atacada y golpeada salvajemente por ladrones. Momentos antes de morir expresó el extraño deseo, su última voluntad, de que su cabeza fuera sepultada en la casa solariega que tanto le gustaba. Pero su voluntad no fue respetada y fue enterrada en el cementerio del pueblo.

Poco tiempo después de los funerales, en la casa empezaron a oírse gemidos horribles y extraños y siniestros ruidos. Recordaron la voluntad de la chica, desenterraron el cráneo y lo sellaron en una pared de la casa solariega dónde ésta quería morar. Desde entonces Burton Agnes Hall conoce la paz.

Esta es una de las muchas leyendas de cráneos que corren por Inglaterra. Pero quizás de todas ellas, la historia de cráneos más singular es probablemente la del cráneo aullador del castillo de Bettiscombe Manor, en Dorset. Este castillo es la cuna de la familia Pinney. En el siglo XVIII, un miembro de la familia Pinney fue a la India occidental y volvió de allí con un criado negro.

Este servidor murió al poco tiempo de vivir en Inglaterra, pero antes de morir hizo prometerle a su dueño que sería enterrar en su patria. Pero no cumplieron su última voluntad y fue sepultado en el cementerio local. Pronto, gritos espantosos salieron de la tumba y aterrorizaron a la población. Ante el pánico que cundió, se procedió a exhumar el cadáver y transportarlo a su patria, dónde fue enterrado.

La barca de los muertos.

En varias creencias del mundo, la muerte se lleva las almas de los muertos en una barca. A ésta se le conoce con el nombre de "la barca de los muertos". Esta leyenda data de la noche de los tiempos, y toma raíz de las creencias que dicen que el alma de un muerto no puede llegar al otro mundo sin puente ni barca.

Según la leyenda, esta barca debe ir de playa en playa y de isla en isla, hasta el final de los tiempos, en busca de los cuerpos de los marineros para devolverlos a la tierra que los vio nacer. La leyenda dice que una especie de diablillos fuerzan a los viajeros a entrar en una barca negra, donde se convierten en fantasmas. Cuando la barca está llena, ésta parte con rapidez a una isla desconocida.

Esta barca se muestra siempre por los alrededores de un sitio en el cual se va a producir un siniestro. Aparece bajo una forma bastante indecisa al atardecer y su tripulación pega gritos y emite gemidos que al que los oye le hiela el alma. Pero en el momento que intentas acercarte para apreciar mejor la barca, la visión de la barca desaparece.

Hay creencias que aseguran que esta barca lleva principalmente las almas de los muertos ahogados en el mar. Y que los lleva a islas desconocidas para el hombre, que nunca nadie ha visto, pero que se existen. Además, las tardes de verano, cuando el viento se calla y el mar está en calma, se puede oír los gemidos de los muertos y el golpe de los remos contra el agua, así cómo ver brumas y sombras desplazarse sobre las aguas sin que haya nada que las proyecte. Pero cuidado, porque si alguien intenta seguir en la mar a la barca que lleva las almas de los muertos, estará condenado a seguirla hasta el final de los tiempos.

Necronomicón, letras de los muertos.


Aunque hay muchos escépticos que aseguran que “El Necronomicón” es sólo un tomo fantástico creado por H.P. Lovecraft, lo cierto es que estamos ante un libro que encierra muchos misterios y puede que un fin atterador. Y es que existe un numeroso número de investigadores y amantes de los misterios esotéricos que piensan que estamos frente a un volumen de conocimiento prohibido. El libro está escrito por Abdul Alhazred y argumentan que los que lo quieren destruir, pretenden silenciar lo que el libro puede revelar.

Los que han leído o visto el libro, afirman que en él se presentan fórmulas que permitirían contactar con entidades sobrenaturales de inmenso poder. Además, incluye multitud de rituales para resucitar a los muertos ó incluso para viajar otras dimensiones, donde habitan estos seres sobrenaturales. Como vemos su contenido es tremendo. Por ello han llegado a decir de él que con sólo leerlo provoca locura y muerte.

El título original del libro era "Al Azif". Azif es un término utilizado por los árabes para designar el rumor nocturno producido por los insectos. Este rumor es una metáfora del murmullo de los demonios. Como ya hemos dicho, la obra fue escrita por Abdul al-Hazred, un poeta de Yemen, alrededor del año 700. Aseguran que era un musulmán poco devoto, adorador de entidades desconocidas que él llamaba Yog-Sothoth y Cthulhu. También cuenta su historia que pasó diez años en el gran desierto que cubre el sur de Arabia, donde dicen que habitan espíritus que protegen el mal y monstruos de muerte. Se dice que Abdul al-Hazred escribió el libro durante los últimos años de su vida.

Cerca del año 950, el “Al Azif” fue traducido secretamente al griego por Theodorus Philetas de Constantinopla, que fue quien le otorgó el nombre por el que ahora es conocido: Necronomicón. Tras ello, se cuenta que durante un siglo ocurrieron hechos horribles debido a su influencia. Los sucesos no han sido revelados, pero lo que sí es cierto es que a raíz de lo que fuera que pasó, el libro fue prohibido y quemado. Afortunadamente, parece que no todos los ejemplares fueron destruidos, y que incluso pudieron hacerse nuevas copias del mismo.

Lo que es evidente es que el “Necronomicón” ha sido uno de los libros que más impacto ha causado en la sociedad en toda la historia. Mientras para algunos es ficción, para las Sociedades Ocultas es un libro real. Se afirma que muchos de los ocultistas más grandes de todos las épocas lo han estudiado, practicado y comprobado su veracidad y poder.

La momia de Ötzi.


La momia de Ötzi (fechada de 5.300 años de antigüedad) fue descubierta en 1991 bajo un glaciar. Pero desde ese día, desde su descubrimiento, no se ha dejado de hablar de ella. Primero fue por su descubrimiento, luego por las circunstancias de su muerte, luego por los tatuajes que llevaba, por las heridas que tenía... Hipótesis rocambolescas se planteaban sobre ella, todas ellas respondidas con hechos y estudios científicos llevados a cabo. Todo pasó como si hubiera que encontrar forzosamente alguna cosa mágica o extraordinaria en la historia de este hombre, muerto en la montaña hace varios miles de años.

La última hipótesis formulada por los investigadores sensacionalistas es afirmar que Ötzi posee una maldición y que la gente que estuvo o está en contacto con la momia están, tarde o temprano, condenados a muerte. Para demostrar "la maldición de la momia de Ötzi", se han presentado una lista de siete muertos que han tenido algún tipo de relación con Ötzi:

Helmut Simón, uno de los dos caminantes que descubrieron a Ötzi, murió en 2004, en una excursión en la montaña a la edad de 67 años.
Dieter Warnecke, de 45 años, que fue a buscar al primero, falleció de un ataque cardíaco
Gunter Henn, 64 años, es víctima de un accidente de coche.
Kurt Fritz, 52 años, que había acompañado a Gunter Henn a los lugares del descubrimiento de la momia, muere aplastado por una avalancha.
Rainer Hoelzl, de 47 años, periodista que había cubierto el descubrimiento de Otzi no sobrevive a un tumor al cerebro
Konrad Spindler, uno de los arqueólogos que examinó la momia, muere de una esclerosis a la edad de 55 años
Tom Loy murió el 21 de octubre de 2005 de una infección en la sangre. Él se ocupaba de los análisis de ADN de la momia, lo que hace aún más paranormal el caso.

Fantasmas del 11-S.







Además de ser unos de los días más trágicos que se recuerdan, el 11 de Septiembre y el atentado de las Torres Gemelas están rodeados de misterios y enigmas inexplicables. Las fotos que os presentaremos a continuación son una muestra de algunos de ellos. Muchos pensarán que son simples coincidencias. Otros verán una muestra irrefutable de que son actos satánicos. Cada uno puede opinar lo que quiera. Nosotros nos limitamos a mostrar las fotos de los supuestos “fantasmas del 11 de S de Nueva York”.

Como vemos son varios los rostros que parecen apreciarse en los hechos acaecidos ese fatídico día. Hasta tres figuras fantasmagóricas parecen apreciarse entre el humo y los escombros de las Torres Gemelas. Sorprendente al menos es, ¿verdad?

El hombre lobo de Hexham.


Febrero de 1972. Un chico de 11 años y su hermano pequeño arrancan malas hierbas en el jardín de sus padres de Hexham. Así desenterraron dos cabezas de piedra grabadas, cada una ligeramente más pequeña que una pelota de tenis y muy pesadas. Una de ellas se parecía a una cabeza masculina, como un cráneo, y la otra a una cabeza femenina, ligeramente más pequeña que la otra. Parece que esta última tenía rasgos como de bruja.

Poco tiempo después de que los chicos hubieron encontrado las cabezas, algunos incidentes extraños empezaron a producirse en la casa. Las cabezas mismas se movían por ellas solas. Además, objetos de la casa fueron encontrados inexplicablemente rotos. Y un día, la hermana de los chicos, encontró su cama llena de cristales. Sin embargo, fueron los vecinos de al de ellos quienes vivieron los fenómenos más raros.

Unas noches después del descubrimiento de las cabezas, la mujer que vivía en la casa de al lado, Ellen Dodd, velaba a su hija que sufría un fuerte dolor de muelas. De repente, las dos un individuo entrar en la habitación que era mitad hombre, mitad lobo. Aterradas, gritaron pidiendo ayuda y el padre llegó corriendo desde otra habitación a ver qué pasaba. En este mismo instante, el animal había huido de la pieza aunque pudo escuchar sus pasos sordos en la escalera como si se andara sobre sus patas traseras.

Poco después de este incidente, Ann Ross, un doctor que había estudiado la cultura céltica y escrito varios libros sobre el sujeto, tomó posesión de las cabezas de piedra para estudiarlas. Tenía en su posesión varias cabezas similares y estaba seguro que las cabezas de Hexham eran de origen céltico y tenían casi 2.000 años. El doctor, que vivía en Southampton, a cerca de 240 kilómetros de Hexham, no sabía nada sobre las experiencias que habían vivido los propietarios de las cabezas.

El Dr.Ross se llevó las cabezas para estudiarlas. Las puso con el resto de las cabezas. El Dr. Ross se encontró también a la criatura misteriosa unas noches más tarde. Se despertó de frío y asustado despúes de un mal sueño y abriendo los ojos, se encontró frente a frente con un hombre-animal horrible idéntico al visto en Hexham.  "Era de 1,80 m  de altura, ligeramente encorvado, negro,... La parte superior era de un lobo y la parte inferior humana. Y diría también que estaba recubierto con una especia de piel muy sombría y negra. Lo vi claramente y luego desapareció.”

Después de este horroroso y terrorífico acontecimiento, el doctor y su familia se encontraron en varias ocasiones con el que ellos describen como una criatura enorme y negra, bastante semejante a un hombre lobo. Él aparecía en la escalera, saltaba luego por encima de la batayola para aterrizar en el vestíbulo de donde salía en velocidad enorme. Otras veces podíamos oírle andar por los alrededores sin verlo.

Según el doctor, "había una presencia diabólica en la casa" y por ello decidió finalmente que las cabezas de piedra eran la causa del problema y se deshizo de toda la colección. Ambas cabezas de Hexham pasaron luego en las manos de otros coleccionistas de quienes ninguno vivió aparentemente encuentros con un el hombre lobo. Actualmente, las cabezas están desaparecidas e ignoramos donde están actualmente y si tenían poderes mágicos.

Las caras de Bélmez.




















Bélmez de Moraleda es un pueblo español situado al norte de Andalucía. Es en el pueblo completamente común de apariencia, pero en el que se ha producido uno de los fenómenos más extraños e inexplicables de nuestra época: "Las caras de Bélmez". Éstas aparecen sin que nadie sepa qué son ni quién las ha hecho. Hasta el día de hoy, nadie ha podido encontrar una explicación.
El 23 de agosto de 1971, en el número 5 de la calle Rodríguez Acosta, María Pereira como de costumbre está a punto de preparar la comida familiar. Pero ese día María no está sola. Según relata la misma María: "Estaba preparando la comida cuando observé una mancha sobre el suelo. Pero cuanto más miraba la mancha, mayor era la impresión de ver una cara aparecer. Pensé que estaba enferma, con fiebre o algo, así que avisé a mis vecinas para que vinieran a ver."

Las vecinas acudieron a la llamada de María y se quedaron igual de estupefactas que María. Ninguna podía comprender lo que estaba pasando: "Vinimos a ver lo que nos decía María. Quisimos verificar eso que nos contaba. Pero descubrimos un espectáculo horroroso." Otra vecina afirma: "Tuvimos mucho miedo. Las caras aparecían y  desaparecían en el suelo. No sabíamos porqué estaba pasando esto. Una cara...y otra más... nadie comprendía nada. Pero estaba aterrada."

Después del suceso, María no comprendía que es lo que estaba pasando, pero tampoco quería comprenderlo. Lo único que deseaba era hacer desaparecer esas manchas y que los fenómenos dejaran de ocurrir. "Intenté quitar las caras con detergente. Quería olvidarme como fuera de lo que había pasado. Pero aunque los rastros se iban, poco después reaparecían en otro lugar."
Este fenómeno comienza a inquietar a la familia Pereira. Para acabar con esas extrañas manchas para siempre, Miguel, el hijo de María, decide rehacer totalmente el suelo de la cocina. Pero pronto volvió a aparecer otra cara incrustada en el suelo. Rápidamente la noticia se difunde y toma una amplitud nacional. La casa de los Pereira es asaltada por una multitud curiosa, intrigada por esta manifestación sobrenatural.

Desesperada, María se se dirige al gobernador de la provincia que convoca a científicos y parapsicólogos. Se rehace una nueva vez más el suelo de la cocina y ésta se cierra durante tres meses, con las puertas y ventanas selladas para que nadie pueda entrar. Tres meses más tarde abren nuevamente la cocina y comprueban lo inimaginable: diecisiete nuevas caras había aparecido. Los científicos trataron de encontrar una explicación razonable, pero no encontraron nada. Las caras aparecieron de debajo del cemento.

Cavan entonces a tres metros de profundidad y se encuentra con un descubrimiento increíble. La casa había sido construida sobre un cementerio del siglo XIII. Aparecen allí huesos de niños adolescentes decapitados. Hasta aparecen fotos de personas que habrían sido torturados en esa casa durante la guerra civil. Dos parapsicólogos hacen pruebas acústicas y su conclusión es inquietante: gritos, quejas, lamentos,...

Se piensa que las caras tratarían de establecer un contacto con María Pereira ya que las expresiones de las caras parecen atadas a los sentimientos de María. Es lo que se llama del teleplastia. María falleció el 3 de febrero de 2004 a la edad de 85 años. Esta mujer era tal vez la única persona que tenía la respuesta de lo que será para siempre un misterio.