martes, 3 de noviembre de 2015

Los ojos de víbora.

-18 de Diciembre de 2013:
Mi nombre es Marcos. Mi compañera Claudia y yo nos dirigimos a la dirección que nos ha dado nuestro cliente (Bastante nervioso, por cierto). En la carta que nos enviaron nos describen la situación en la que se encuentra su familia, nos aportan un número de contacto y una dirección junto con una súplica de atención urgente.
Se trata de una familia que no esta pasando por su mejor momento debido a ciertos sucesos extraños que han acontecido últimamente. En uno de los cuales resultó herido leve el marido de mi cliente al caerle la cruz de madera que estaba en su habitación en un ojo, mientras daban portazos todas las puertas de la casa en la que viven, incluyendo la de la entrada. El marido sufrió un leve rasguño en la córnea y tubo que llevar el ojo tapado durante 3 dias. Por lo demás se oyen algunos gritos por la noche y temen por la seguridad de los niños. Llevamos el equipo, por si fuera necesario.
-20 de diciembre de 2013:
Acabamos de llegar a casa de la familia Pérez Beltrán. El viento soplaba con mucha fuerza así que hemos tardado un poco más de lo previsto en llegar. Al entrar por la puerta mi compañera Claudia notó un escalofrío que le recorrió toda la espalda. No fue una buena señal para ella en absoluto.
Antes de descargar el equipo e instalarnos allí procedimos, con una cámara de video, a entrevistar a los habitantes de la casa, primero a los padres Roberto y Eulalia, y luego a los hijos, Carlos de 7 años y Maite de 9.
La entrevista con los padres fue muy cruda e intensa. Nos comentaron que hacia 5 años que vivían en esa casa y que hasta hace un año no había empezado a suceder nada extraño. Los niños estaban bien y todo. Pero, según cuentan Roberto y Eulalia, que hacía cosa de un año comenzó a sonar el teléfono y a no contestar nadie. Luego comenzaron los gritos a media noche frente a la habitación de los niños y las lámparas a encenderse y apagarse intermitentemente. Con el tiempo todo ha ido a peor y según nos cuentan no pasa una sola noche sin que ocurra algo extraño en su casa. Al principio no se preocuparon mucho porque nadie resultaba herido. Eso si, nos cuentan que llamaron a la policía y pusieron denuncia. La policía pasaba por las noches y preguntaba si iba todo bien. Según nos comentan el sargento Miguel y su compañero fueron testigos de cómo levitaba un sofá del cuarto de estar un metro sobre el suelo y se quedaron atónitos. Pero la preocupación llego cuando los golpes se volvieron más violentos y Roberto resultó herido en un ojo. También nos han comentado que Carlos, el hijo pequeño, tenía marcas de manos en los tobillos y en los hombros (cosa que no comunicaron en la carta). Les preguntemos también si tenían alguna idea de por qué estaba ocurriendo todo aquello. Ellos nos dijeron que no. Estaban desconsolados.
Tras una hora de entrevista con los padres fuimos a ver a la hija mayor Maite a su habitación en la segunda planta. La habitación era bonita e ideal para una niña. A Claudia le gustó mucho. Había un montón de peluches en una esquina, un escritorio junto a la pared de la derecha y un espejo en la pared de la izquierda, un armario antiguo junto al espejo y la cama al fondo junto a una ventana. Maite estaba jugando con unas muñecas cuando la interrumpimos y le pedimos que si nos podía contestar a unas preguntas. Maite asintió con la cabeza y entonces nos sentemos en el suelo junto a ella. Mi compañera Claudia se encargó de las preguntas.
Nos dijo que los demonios no la dejaban dormir y que tenía mucho miedo de que les parara algo a sus padres. Claudia le preguntó si había visto a algún demonio alguna vez. Maite miro al suelo y no contestó a la pregunta. Después nos preguntó que si podíamos ayudar a su familia porque tenía mucho miedo y Claudia le contestó que para eso estaban aquí. Maite sonrió.
Nos pusimos de pie Claudia y yo y Maite se quedó mirando el viejo armario fijamente. Claudia se dio cuenta y se acercó al viejo armario. Maite gritó ¡No lo toques!, muy asustada e inmediatamente Claudia abrió el armario de golpe. Claudia se estremeció y Maite se quedó mirándola con la boca abierta. Tuve que agarrar a Claudia por los hombros y preguntarle si estaba bien. Claudia me miró de reojo y no me dijo nada en ese momento.
Salimos de la habitación de Maite y Claudia me dijo – En esta casa hay mucha negatividad en el ambiente. Parece que algo o alguien no quiere que estemos tu y yo aquí.- Yo le respondí con un gesto serio antes de entrar en la habitación del pequeño Carlos.
Al entrar en la habitación de Carlos vimos que era una habitación muy parecida a la de Maite. Pintada de azul con un baúl grande abierto con juguetes en una esquina, un caballo de madera, una alfombra en el centro, un escritorio a la derecha y un armario empotrado frente a el escritorio en la pared izquierda. Marcos era un niño muy retraído y con el debíamos llevar mucho cuidado, es muy sensible. Lo encontramos sentado en una silla mirando a la pared sin hacer nada más. Nos costó uno o dos minutos captar su atención. Cuando lo conseguimos Claudia se encargó de hacer las preguntas.
Nos contó poco acerca de lo que estaba ocurriendo. El parecía ausente. Le preguntemos por las marcas de sus manos y los tobillos y nos contestó que se las hacía su amigo Manuel. Le preguntemos que si su amigo Manuel se encontraba con nosotros en ese momento. Nos dijo que no pero también nos dijo que venía a visitarlo todas las noches para impedir que la bruja le haga daño. Le preguntemos que qué tal le caía su amigo Manuel y nos contó que no le caía mal, pero que siempre está muy asustado y triste. Nos dijo también que Manuel va tras la bruja por que ella se llevó a su madre hace mucho tiempo. El espera crecer para enfrentarse a la bruja. Pero el está empezando a darse cuenta de que no crece nunca. Claudia derramó una lagrima al oír la historia de Manuel contada por el niño, aún no se porqué. Le preguntemos que si su amigo Manuel era un niño como el y nos dijo que el le había contado que si Salimos de la habitación.
Les comuniquemos a Roberto y a Eulalia que nos debíamos instalar con todo el equipo y también le dijimos que no podíamos fiarnos de nada de lo que los niños nos habían contado. Claudia les explicó que había algo en la casa, una presencia muy fuerte y que nos debíamos preparar para algo malo.
21 de diciembre de 2013:
Hemos instalado cámaras de video y grabadoras de sonido en todas las habitaciones así como detectores de movimiento por láser en los pasillos de las habitaciones de la parte superior de la casa. Parece que todo está cubierto. Les hemos pedido a los padres que no cierren ni una puerta de la casa (excepto la de la calle) por la noche. Mientras Claudia miraba por los rincones de la casa con una grabadora de audio muy sensible, haciendo preguntas al aire y parando para permitir una posible respuesta.
22 de diciembre de 2013:
Llegada la noche Claudia y yo nos quedemos despiertos observando las habitaciones con el ordenador en el cuarto de estar. A las cuatro de la mañana nos sorprendió un grito en la habitación de Maite..Miremos por el ordenador y vimos a Maite peleando con el aire. Subimos corriendo para ver que ocurría. Cuando lleguemos arriba y vimos la habitación no nos encontramos mas que a Maite en el suelo pidiendo perdón no se a qué y pidiendo que la suelten. Estaba dormida. Claudia le preguntó por su pesadilla y nos contó que alguien está atacando a su hermano menor por la noche y que ella tenía que impedirlo. Fuimos a la habitación de Carlos y no vimos nada extraño pero Claudia sintió una fuerte y fugaz presencia en la habitación. De nuevo se estremeció y de nuevo tuve que agarrarla por los hombros para sujetarla y que no cayese. Fuimos al cuarto de estar. Claudia siempre pospone la audición de sus grabaciones para la segunda noche. A ella le gusta tomar una primera impresión antes que escuchar las respuestas que los espíritus le dan a sus preguntas. En este caso parece complicado pero Claudia es experta, sabia e inteligente.
A las 5:00 a.m. el ordenador pitó porque captó algo fugaz en el pasillo. Dimos marcha atrás a la grabación 1 minuto y observemos. Durante cinco segundos quedó registrada la imagen de una niña que lloraba y apenas podía mantenerse en pie tropezando con algo en el suelo, algo invisible. Pero lo que estaba claro es que estaba huyendo de algo muy asustada. Yo no encontraba sentido a lo que ocurría y siempre me ha gustado rivalizar con Claudia a la hora de encontrar un sentido racional a lo que se nos ponía por delante. Pero los nervios podían conmigo y quería saber algo. Así que le pregunté a Claudia. Ella me miró y me dijo -“sabes que hasta la segunda noche no puedo saber qué ocurre con certeza”-.
Llegada la mañana yo me fui a dormir y Claudia siguió con sus grabaciones y sus preguntas al aire. Por la tarde yo me quedé despierto y ella durmió.
23 de Diciembre de 2013:
Son las 01:00 a.m. y mi compañera Claudia y yo nos disponemos a escuchar las grabaciones de audio que Claudia ha recopilado por el ordenador. Abrimos el programa y escuchamos…
Grabación en la habitación de Carlos. Pregunta: ¿hay alguien en esta habitación aparte de mi?. Respuesta: silencio.
Pregunta: ¿que queréis en esta casa?. Respuesta: Risas leves. Se identifican claramente las voces de una niña y una adulta.
Pregunta: ¿Podemos hacer algo por vosotros?. Respuesta:¡fuera de aqui! y llantos de niña.
Grabación en la habitación de Maite: Pregunta: ¿Quién hay aquí aparte de mi? Respuesta: silencio
Pregunta: ¿Qué queréis de los niños? Respuesta: Silencio
Pregunta: ¿Puedo hacer algo por vosotros?. Respuesta: silencio.
Grabación en la habitación de Roberto y Eulalia: Pregunta ¿Quién hay aquí aparte de mi?. Respuesta: Estoy yo.
Pregunta: ¿Quién eres tu?. Respuesta: Soy Manuel.
Pregunta:¿Qué quieres de esta familia Manuel?. Respuesta: risas.
Pregunta:¿Eres tu el que molesta a Carlos por la noche?. Respuesta: risas.
Afirmación: Nos quedaremos en esta casa hasta que os valláis, haremos lo posible por sacaros de aquí, este no es vuestro lugar. Respuesta: ¡Te mataremos cerda!.
Al escuchar la grabación Claudia se quedó pensativa por un instante. Hablemos sobre lo ocurrido y lleguemos a la conclusión de que no hay más de un ente interesado en esta familia. Reunimos a los padres a las 02:00 a.m. para comentarles nuestra conclusión sobre lo estudiado.
Claudia les contó que un ente oscuro estaba rondando su casa y su familia, que ese ente en particular es de los peores puesto que pretende confundirnos a todos a toda costa mientras maquina algo. Claudia sospecha que pretende poseer a alguien de la casa, pero no puede identificar a quién puesto que es muy astuto y recomienda que todos durmieran a partir de ahora en el cuarto contiguo a la sala de estar.
Después Claudia me miró y me dijo que reuniera un objeto útil perteneciente a cada uno de los familiares para encontrar quién de esta familia es el vínculo que le une a este mundo. También necesitaría que todos estuviéramos presentes mientras se concentra.
Dos horas después a las 04:00 a.m. nos reunimos todos en el cuarto de estar con dos juguetes que pertenecían a los niños, una corbata que pertenecía a Roberto y una agenda telefónica que pertenecía a Eulalia. Entonces Claudia cerró los ojos.
Cinco minutos después Claudia abrió los ojos y cogió aire como si resurgiera de las aguas del infierno diciendo: -¡Es Eulalia!-. Entonces la agenda comenzó a vibrar y a desprender humo por los bordes. Sonó un fuerte crujido y la luz se fue, quedando todo a oscuras. No se veía nada. Maite empezó a llorar. De pronto Claudia dijo: “- He hecho lo suficiente para bendecir a Eulalia, ¡pretendía poseer a Eulalia, matar a Carlos y destruir la familia.-“
Al fondo tras la ventana se observó de repente la silueta encorvada y diabólica de una mujer muerta que miraba al suelo. Pelo negro como el carbón, andrajosa, ojos de víbora, piel gris, piernas y manos moradas. Era horrible. Claudia dijo: -La causante de todo está fuera de la casa pero esto no ha terminado.- .
Entonces comenzaron a escucharse quejidos y lamentos de la parte superior de la casa. Yo grité: ¡Vamos a hacer recuento!, ¿Roberto?, pregunté. Presente, respondió. ¿Maite?, pregunte. Presente, respondió. ¿Eulalia?, pregunté. Presente respondió. ¿Carlos?, pregunté. Respuesta, silencio. ¡¿Carlos?! Volví a preguntar. Entonces una voz áspera y cavernosa retumbó por toda la habitación susurrando: Presente siii, ¡asistente noooo!. De repente la silueta desapareció de la ventana y terribles golpes comenzaron a sonar en la parte superior de la casa. Claudia dijo: ¡Carlos ha sido tocado por el ente oscuro, no se puede hacer nada por el directamente, podríamos morir si lo tocáramos!. Debéis confiar en mi a partir de este momento. Roberto y Eulalia dudaban mientras lloraban desconsolados ante los acontecimientos. Claudia dijo que hiciéramos lo que ella decía. Nos explico lo que iba a ocurrir. Resulta que en algún lugar de la casa mientras Carlos divagaba por ella se encontrarían el y las garras de la muerte. Por otro lado su única salvación era encontrar al ente que se había vuelto a instalar por segunda vez en una habitación y expulsarlo de nuevo. Debíamos subir a la planta superior a ver puesto que en la planta inferior no había nada y teníamos que tener mucho cuidado de no toparnos con Carlos ya que era extremadamente peligroso para todos.
Sin linterna, ayudados por un palo (para no tocar a Carlos) no se veía nada frente a nosotros. Los gritos y los golpes cesaron, quedando el zumbido del fuerte viento del exterior en las paredes y ventanas como sonido ambiental. Maite y Eulalia se quedaron en el salón de estar, abrazados. Solo se escuchaban los débiles pasos de Carlos divagando por la planta inferior. Subimos las escaleras sin hacer mucho ruido para no atraer la atención de Carlos y, tras el pasillo vimos la puerta entornada de la habitación intermitentemente iluminada del matrimonio Roberto-Eulalia. Fuimos allí primero y nos encontremos con el espectro de una niña que cantaba: “Al fin, el fin se acerca, así como el principio se va, así como la muerte se acerca, el a la muerte encontrará”. .
Claudia dijo: ¡No os vayáis y esperad!, Esta en esta habitación, noto la presencia del ente oscuro aquí mismo. El armario que había en la esquina del fondo de la habitación volcó. La niña empezó a gritar. La habitación temblaba. Todo volvió a quedarse a oscuras pero pude ver estremecerse a claudia y a agarré antes de caer diciéndole: ¡Ahora no puedes rendirte!, ¡Estamos muy cerca! . Claudia dijo: Es cierto. Y se levantó, cerró los ojos y se concentró. Como una onda de sonido o un avión atravesando la barrera de sonido la casa tembló y las luces volvieron. Habían bastantes desperfectos pero todos estaban bien, incluido Carlos que lloraba ignorante. Lo conseguimos.
– Consecuencias;
La familia Pérez-Beltrán volvió a descansar por las noches, ya estaban a salvo. Claudia tardó varios meses en recuperar las fuerzas y los ánimos en trabajar. Yo puedo decir que esta ha sido la experiencia con el más allá más fuerte que he tenido en toda mi vida.

Algo raro pasa ahí.

Laya era una chica de 20 años. Ella se había independizado y estaba buscando un piso de alquiler. Un día, un agente inmobiliario, le enseñó un piso de una habitación, un minúsculo baño y una pequeña cocina. El alquiler valía 100€ y, como le había enseñado muchos pisos ya (y bastante caros) se quedó con éste. Laya se impresionó un montón al saber su precio, pues a pesar de que fuera barato, era… semi nuevo. Se instaló a los pocos días y empezó muy bien. Pero, a la semana, empezó a oír unos ruidos en el piso de al lado. Luego, música muy alta. Esta, fue la gota que colmó el vaso. Fue al piso de al lado a reclamar. ¡Toc toc toc! Llamó a la puerta, pero nadie le abrió. Entonces el vecino de enfrente le dijo:
-Perdona, pero ahí… no vive nadie…
-¿Como no va a vivir nadie? ¿ No oye los gritos?
-Verá en esa habitación, ocurrió una tragedia historia sobre una mujer. Vera (la mujer) estaba casada y su esposo no la trataba bien. La violaba, pegaba, maltrataba… y si no se dejaba hacer el amor, le pegaba. Un día, ella se reveló y le dijo que no quería hacer más el amor con él, ya que no lo amaba. Éste, le pegó una paliza. Ella gritaba de dolor y llamamos a la policía. La poli tardó y a los 15 minutos, dejamos de oír gritos. La policía entró dentro de esa habitación y descubrió a la mujer muerta. Apalizada con sangre en la cabeza. El hombre escapó por la ventana y no se supo mas de el. Dicen, que Vera sigue presa en la habitación y por eso se oyen gritos.
Laya se quedó paralizada. Acabó de pagar el piso y se marchó de allí.

La mujer sin rostro.

El pueblo en cuestión no es muy conocido ni muy habitado, lo cierto es que a Damián le gustaba su tranquilidad y cuando su tiempo lo permitía iba con sus amigos de cacería y aprovechaban la ocasión para quedarse a acampar unos días.

Era muy arriesgado teniendo en cuenta que debían pasar la noche en un lugar con animales y que conocían poco. Y más teniendo en cuenta todos los mitos que existen acerca de fantasmas, luz mala, el lobizón, etc. Pero había una leyenda muy famosa en el pueblo acerca de una mujer que solía aparecerse en mitad de la noche a todos aquellos que estuviesen merodeando el lugar. Vestía completamente de negro, con una especie de tul que cubría su rostro y si te le acercabas lo descubría y podías ver que en realidad no tenía rostro.

En este tiempo era sólo una leyenda que por supuesto ni Damian ni sus amigos tuvieron en cuenta al lanzarse en su aventura…

-¿Mujer sin rostro? Ja, quisiera verla de frente e invitarla a salir – le dijo al resto, quienes acompañaron sus palabras con carcajadas como queriendo demostrar que a nada le temían.

Prepararon todo para pasar la noche, armaron la carpa y se instalaron para cenar y luego descansar ya que al día siguiente salían temprano de cacería apenas asomara el sol.

Damián tiene por costumbre quedarse despierto hasta tarde, leyendo o escuchando música. Pero ese día debía dormir temprano para lanzarse en su aventura junto al resto apenas amaneciera… Hizo todo el esfuerzo por dormirse pero sin lograrlo. Desató su caballo que había dejado a menos de 10 metros atado a un árbol junto con los otros de sus amigos y se echo a galopar aprovechando una suave brisa de verano que cruzaba todo el campo.

Uno de sus amigos, Sebastián, lo escuchó y lo miro pero siguió durmiendo sin darle importancia y tal vez pensando que Damián daría una vuelta porque no podía dormir.

Hizo unos 200 metros con su caballo al galope y sólo sentía el ruido de la noche, grillos y la brisa en su cara… De repente sintió pasos como si alguien caminara cerca suyo haciendo ruido con sus pasos en la maleza. Miró a su alrededor y no vio a nadie, se detuvo y el caballo empezó a inquietarse, lo acarició y lo calmó pensando que se trataba de algún animal que estaba cerca. Pero que animal podía inquietar a su caballo teniendo en cuenta que en el lugar donde estaba no había animales salvajes- pensó. Luego de unos minutos volvió a sentir lo mismo, sólo que esta vez más cerca suyo y el caballo esta vez se puso en dos patas y lo tiró al suelo.

Asustado se levantó y volvió a mirar a su alrededor, los yuyales estaban altos, pero no tanto como para no notar que unos metros a su derecha había alguien mirándolo. No tenía siquiera una linterna porque no creyó conveniente llevarla, sólo para dar una vuelta con su caballo. Agarró el caballo, se subió nuevamente y con la luz de la Luna pudo ver que era una mujer con un vestido negro.

Se le vino a la mente la leyenda pero se dijo -no, imposible – alguien quiere asustarme y lo está logrando,-
no terminó de pensar en eso cuando se le acercó aún más. Pero por instinto volteó hacia atrás y salió al galope en cualquier dirección. El animal asustado comenzó a correr cada vez con mas intensidad y Damián, más asustado, se aferraba fuerte para no caerse y a su vez volteaba hacia atrás para ver si la mujer estaba en el mismo lugar o sólo había sido su imaginación.

Ella siguió en el mismo lugar, pero cuando volteó por tercera vez, estaba sentada en su caballo detrás de él. El tul se le voló hacía atrás por la velocidad del animal y el viento…

Y pudo ver sólo un esqueleto en su cara.

Se tiró al suelo, rodó unos metros y luego se levantó y siguió corriendo. No veía donde estaba ni hasta donde había llegado, por eso empezó a gritar para que pudieran oírle sus amigos. A los pocos minutos pudieron encontrarle, lo llevaron temblando hasta la carpa, no pudieron ver a la mujer, y al caballo jamás lo encontraron.

Levantaron sus cosas y se fueron esa misma noche del lugar, a Damián lo llevó uno de sus amigos en su caballo en estado de shock… Volvieron al pueblo donde vivía Sebastián junto a sus padres y recién al día siguiente Damián pudo contar lo sucedido.

Luego se marchó con el resto de sus amigos. Menos Sebastián que vivía en el lugar y que sabia de la leyenda, pero no la creía, y prometió no volver al campo de noche a lanzarse a ninguna aventura y menos reírse de las leyendas que corren por esos lugares y que los lugareños conocen tan bien.

Ojos blancos.

Sus ojos, esos enormes ojos blancos observándome como pidiendo ayuda, pero solo intentaban matarme…Mi nombre es Jhon Iriancof y esta es mi historia…

Todo comenzó una noche de invierno de 1984, yo vivía con mis padres en una casona de un pueblo llamado Living Sort, al norte de Estados Unidos.

Nos habíamos mudado a esa casa hacia unos días, así que aun estábamos desempacando las cosas, pero eso no importa, sigamos con la historia.

Habían pasado ya unos 15 días, estábamos viviendo bien y en calma, o eso creíamos.

Una noche de diciembre, si mal no recuerdo, comenzó mi sufrimiento. Estábamos con mi familia cenando, cuando de pronto se cortaron las luces, una inmensa oscuridad se apoderó de la casa, dejándonos completamente ciegos a todos, como era costumbre siempre teníamos velas cerca por si algo de eso pasaba, así que abrimos el cajón del comedor y encendimos una vela.

Mi padre, Dave Iriancof, decidió ir a ver si los fusibles se habían quemado, dejándonos solos a mi madre, Lucy Mcvinel, y a mi… Un enorme silencio se apoderó de la habitación en el instante en que mi padre salió por la puerta de la cocina en busca de los fusibles, pero poco después el silencio se volvió tenebroso.

Desde afuera, un grito de dolor se escuchó, con mi madre estábamos asustados, ya que mi padre era el único afuera y en ese pueblo en el que vivíamos cada casa tenía una gran distancia, que en la noche se hacía mas larga.

Mi madre y yo, salimos a ver que había sucedido, buscando a mi padre a ver si él estaba bien. Salimos por la puerta y ahí estaba. Un espectro, espíritu, o como deseen llamarlo, observándome con sus ojos, esos enormes ojos blancos, como pidiendo ayuda, pero solo intentaban matarme como lo habían hecho con mi padre.

Ambos salimos corriendo, nos subimos al auto y nos quedamos allí, escondidos, esperando que se haga de día. Al transcurrir la noche, comenzamos a escuchar gritos como el primero. Teníamos tanto miedo que no quisimos asomarnos a ver que estaba sucediendo, solo queríamos que la noche transcurra y así terminar con esta pesadilla. Pasaron unas cuantas horas; Se hizo de día.

Bajamos del auto y fuimos a ver a mi padre, o lo que había quedado de él, pero, cuando fuimos a la parte de atrás de la casa, el cuerpo ya no estaba, mi padre no estaba! Ese maldito espectro se lo había llevado! Con mi madre, entramos en la casa, empezamos a empacar y subimos las cosas al auto. A punto de salir de ese pueblo, miramos la casa en la cual perdimos a mi padre y desde la ventana, pudimos observar, esos ojos blancos, junto a los de mi padre… Él ya era uno de ellos y aunque no lo crean…yo también lo soy….

El retrato.

El viento empujaba con fuerza, y, junto a con la lluvia que caía salvajemente, hacían perder a Dean las esperanzas de encontrar refugio, y ya si veía al lado de un árbol, refugiándose a duras penas del temporal que se había desatado en la mitad de la noche, pero la silueta de un imponente castillo sacó a Dean de sus pensamientos, que se dirigió rápidamente al majestuoso portón, y llamó fuertemente, después de un poco, apareció ante él un escuálido hombre, con pintas de mayordomo, que tras recoger sus empapadas ropas, y ofrecerle una muda limpia, lo escoltó hasta su “amo”, Dean supuso que se referiría al señor del castillo.
Llegaron al que parecía ser una biblioteca, el siervo no pronunció ni media palabra, tan solo señaló al centro de la estancia, donde había dos opulentas butacas, en una de ellos descansaba un hombre que debía tener unos sesenta años, su pelo ya carecía de color, al igual que el bigote, el anciano, que recibió al hospede con una gran hospitalidad, y después de escuchar Dean relatarle como, al viajar hacia el norte, se había perdido en medio de la fuerte tormenta, le ofreció una copa para entrar en calor, hablaron de muchas cosas, pero Dean estaba distraído, mirando un cuadro de grandes dimensiones, había algo en él que le llamaba la atención, el marco, ricamente adornado, y que parecía hecho de oro, aparentaba ser muy viejo, pero la pintura estaba como se hay habían habido pintado hace poco, el anfitrión se percató de la falta de atención de su huésped, y siguiendo su mirada, dijo:
“¿Le gusta el cuadro?, es un retrato de mi antepasado Daniel O´Craught, devenido sus maneras poco… ortodoxas, acumuló una gran riqueza, también estaba obsesionado con un cuerpo eternamente joven, él sostenía que la sangre era la esencia vital del ser humano, y por eso la gente lo acusaba de vampiro, relacionándolo con una extrañas desapariciones de campesinos, por esta razón, los campesinos, una noche, asaltaron el castillo y le dieron muerte. Este retrato fue pintado por un amigo suyo, y por petición expresa de Daniel, fue pintado usando como base para los colores su propia sangre, eso es, en mi opinión, es lo que le da esa sensación de estar “vivo”.
En ese momento, en alguna iglesia cercana, sonaron doce campanadas, y el anfitrión sorprendido por el rápido paso de las horas, le indicó a Dean el camino hacia el cuarto de invitados.
Esa noche, Dean no podía dormir, le parecía escuchar pasos y hasta le creyó notar cómo se movía el picaporte.
A la mañana siguiente, la luz de la soleada mañana entraba por los ventanales, e iluminaba toda la biblioteca, podía verse como el anfitrión, subido a una escalera, limpiaba una mancha de la comisura de los labios del retrato, la mancha parecía ser sangre.

Experiencia con la viuda negra.

Como sabes querido lector yo me dedico a investigar historias de todo tipo. Me encanta escuchar a las personas contar sus anécdotas. Y después comparto con ustedes historias más terroríficas en relatos. Esta vez quiero compartirles la historia que mi padre me conto. Su experiencia con esa figura de ultratumba que esta tan famosa y conocida como la viuda negra. Se dice que siempre aparece a los hombres y que no le gusta mostrarse a las mujeres. (Puesto que algunos aseguran que odia a las mujeres)

Todos la describen como una mujer delgada vestida de una ropa de seda, de color negro. (La misma descripción que me dio mi padre)
Lo sucedido acontecido hace un par de años atrás. Cuando nos mudamos a nuestra nueva casa. (En la cual vivo actualmente) Es una casa grande de dos pisos. Cuando nos mudamos aquí era perfecta para toda la familia. Pero con el pasar de los años mis dos hermanos mayores terminaron casándose. Así que se fueron de la casa para formar sus propios hogares. Eso dejo mucho espacio. Y ahora prácticamente tengo la casa solo para mí.

Según la palabras de mi padre. Después de llegar de una fiesta. Se subió a dormir a una de las habitaciones del segundo piso. Donde siempre tenemos una cama disponible para las visitas. El se encontraba mareado por las bebidas alcohólicas que había consumido. Y es bien sabido que a esta extraña presencia fantasmagórica llamada la viuda negra le encanta encontrarse con hombres que se encuentran en ese estado.

Bueno continuemos, cuando él ya se encontraba durmiendo a media noche escucho el ruido de pasos en la escalera. Después de unos momentos escucho claramente como un fuerte viento abría la puerta de la habitación. Entonces trato de levantarse pero se dio cuenta que no podía mover su cuerpo, ni siquiera podía hablar.

Según sus propias palabras el miedo casi hace que le dé un ataque al corazón cuando vio aquella figura de mujer vestida de negro al pie de la cama. La mujer camino bordeando la cama hasta encontrarse a lado suyo. Entonces pudo ver con claridad su cara. Era una calavera vestida de negro, y con el cabello largo.

Esta figura se sentó encima del él. En su estomago.

A un principio no pesaba nada, pero poco a poco comenzaba a quitarme la respiración puesto que se ponía más pesada a cada momento. –según sus propias palabras- cerré los ojos pensando que era una pesadilla y volví a abrirlos esperando que ya no estuviera, pero seguía ahí. No podía gritar. Es el fin. Dije, esta cosa va a matarme.

Cerré los ojos y comencé a orar. Fue lo único que me salvo. La oración en verdad es efectiva. Aquella cosa salió corriendo de la habitación con el mismo viento con el que entro.

Días después de la experiencia que tuvo, mi padre volvió a ver a aquella mujer. Esta vez caminaba sujetada al brazo otro hombre que estaba borracho por las calles.

Después de escuchar su relato decidí investigar un poco y esto fue lo que encontré:

A principios de 1980, los medios de comunicación en Chicago y Los Ángeles se hicieron eco sobre una extraña epidemia que se había apoderado de la población en el sudeste asiático. Jóvenes perfectamente sanos y saludables informaron de pesadillas horribles negándose a dormir durante días. Convencidos de que sus sueños estaban siendo atacados por un demonio, los hombres asustados se volvían adictos al café y otros estimulantes en un esfuerzo desesperado para mantenerse despiertos. Con el tiempo, sus cuerpos exhaustos se rendían al sueño y los familiares aliviados llevaban a los jóvenes a la cama. Horas más tarde los gritos de pánico se oían provenientes del dormitorio de las víctimas. Los jóvenes se encontraban en sus camas atrapados en las poderosas pesadillas, gimiendo, jadeando, asfixiándose, incluso en algunos casos sacaban espuma por la boca y antes de que pudieran ser despertados, ellos de repente morían violentamente. Las autopsias realizadas por médicos forenses no dictaminaban nada, las causas de la muerte eran desconocidas. El miedo en los barrios del sudeste asiático fue en aumento, causando un pánico popular.

Pero aunque son muchas las teorías expuestas sobre este fenómeno no hay pruebas concluyentes de lo que realmente ocurre en los sueños, pesadillas mortales responsables de más de 230 muertes documentadas de hombres jóvenes sanos.

Dianna y el demonio de las decisiones.

La decisión hay que hacerla con el corazón, no sabes el error que podrás cometer, en mi caso, mi vida terminó mal.

No sé muy bien, el día que me sucedió este problema, pero sé que no fue hace mucho. Como buena haragana, me gustaba acostarme en la cama, para ver algo en la televisión, y para acompañar esto, comía pizza y bebía soda. Como podrán saber, soy vegetariana, habito en una ciudad muy primaveral, y vivo en un departamento de una universidad muy cara. Ustedes se preguntaran, ¿joder?, como puede tener mucho dinero, si es una perezosa? Bueno, Mis padres me envían dinero desde otro país. Saliendo de mis logros, se me hace difícil escribir con mi mano pesada, are un esfuerzo para guardar este recuerdo.

Un día, estaba en camino de ir hacia el salón de química, que estaba llegando tarde, y para apresurarme decidí correr. Pero algo me dio atención, veía una chica que estaba siendo golpeada en el pasillo, por gentes desconocidas, parecía que no son de aquí, no me dio interés, me fui al salón para no tardar más.

Al horario de terminar química, estaban reunidos en el pasillo, muchos compañeros y profesores, algo me dio curiosidad, que fui a ver. Había una chica en el suelo, con la cabeza aplastada, parecía un óvalo muy estirado. En mi mente, con tan solo un flash, recordé la chica que vi anterior mente en el pasillo. Tenía que hablar, pero me involucraría en el lio, así que, cruce de largo y me fui para mi departamento. Estaba exhausta, que me lancé hacia mi cama, a mirar tv. Pero enfrente de mi televisor, me a ciega un destello, que al poco segundo, pude recuperar visión, y veo alguien extraño, enfrente de mis ojos. Era un sujeto con la sonrisa burlona, con los ojos que se aumentaban y se alejaban, su vestimenta parecía un traje ceremonial.

Me eche para una esquina de mi cama y le pregunte con nudo en la garganta.

-¿Qué cosa eres?

Siguió sonriendo y acerco su cabeza.

-Veo que tomas decisiones que te chupa tres dedos, ¿quieres hacer un trato eficaz para tu vida?

Me dijo con seguridad, que al tiempo le di comentario.

-¿Acaso eres el diablo? Porque según en la tele debías ser rojo y con patas de cabras.

Se rio en mi cara, escupiéndome en todo el rostro y me dijo.

-No soy esa cosa, que los humanos han creado en sus heladas cabezas. Soy un demonio, que te ofrecerá beneficios, según tu corazón dicte.

Como una chica confusa, le pregunte.

-¿Qué clase de beneficios?

El demonio, levanto su mano, formando un puño.

-Muchas cosas, pero atreves de tus decisiones que más te guste, así que, ¿aceptas?, si me estrechas la mano, significa que sí. Si me niegas con la cabeza, significa no y no te molestare, nunca más.

Pensé asustada, pero imaginaba, como iba a tener muchas cosas, así que, estreche mi mano, que el demonio dijo.

-Es tu decisión, te veré, cuando necesites de algo importante.

Desapareció, dejando rastro de humo suave, con olor a azufré. Sentía mi mano agrietada, estaba deshidratada, me fui a por algo de beber.

Pasaron algunos días, desde que me encontré con aquel ser, que cuyo propósito, es de un trato, aunque fuera un demonio, era muy sexy, como sea. Estaba rindiendo un semestre muy difícil, no sabía ni una sola pregunta. Pero en ese momento de necesidad, se congela el salón de clases, deteniendo el tiempo que en la puerta, aparece aquel demonio de hace pocos días y me hablo con ternura.

-Vaya, es difícil esto, si hubieras estudiado, no estarías en este lio que de malos resultados, repetirás una y otra vez el mismo examen.

Con enojo le dije.

-¿Crees que esto es gracioso? Si no apruebo, mis padres me sacaran de la universidad para ir a trabajar como mula en una empresa apestosa.

El demonio, se sorprendió y me ofrecio.

-Hoy vengo con 2 caminos, según tu corazón dicte.

Eso fue lo que dijo, y preste mucha atención de la propuesta que me enseñaría. El demonio levanto sus manos y dijo.

-Observa tus decisiones. En mi mano derecha, esta todas las respuestas de tu examen. En mi mano izquierda, esta una oportunidad que te ofrecerá tu profesor, así estudiarías para la próxima. ¿Cuál escoges?

Asustada, sin más remedios, le señale en la mano derecha. Cuando decidí cual escoger, desperté, sola y tarde en mi pupitre, con mi examen totalmente completo y una, A positiva. Me alegre, porque nunca tuve la suerte de encontrarme con alguien mágico, esto debe ser real muy real.

Pasaron, no sé, un par de días, y me encontraba en el subte, esperando a mis primas favoritas, que me iban a hacer compañía en la universidad. Mis primas son gemelas, una se llamaba Karen, y la otra, es Amanda. Llegaron y soltaron una risa de felicidad al verme, me abrazaron y nos fuimos a tomar café en algún sitio de la ciudad.

Yo alegre, estábamos recordando viejos momentos, cuando fuimos jóvenes, de los líos que nos metíamos las 3. Karen menciono del amuleto que llevaban siempre las 3, un solo amuleto muy valioso, que hace años se perdió. De repente, se detiene el tiempo. Debajo de la mesa, aparece el mismo demonio de aquellos días, acerco la mirada hacia mí y me dijo.

-Oh, creo que era muy importante ese amuleto. Un amuleto de madera, no será este?

En su mano derecha, tenía el amuleto de mi infancia y de mis primas. Le mire fijamente y le comente.

-Sí, así es. ¿Dónde mierda lo has encontrado?

El demonio, sonrió más y más.

-La sabiduría, oculta demasiadas cosas, pero hoy te daré 3 opciones. En mi mano derecha, ya sabes que tengo, pero no se perderá jamás, ni se echara a perder. En mi mano izquierda, tengo firmas de los lugares donde podrás pasar el día con tus primas en cualquier lugar, en cualquier evento, y en cualquier hora, para que sea el mejor día de sus vidas. Encima de mi cabeza, está un círculo, tachado diagonalmente, que significa, que cancelas el contrato, y no apareceré nunca más. ¿Y bien? ¿ Cuál te gustaría más?

Yo estaba indecisa, pero hace mucho que no las veo a las dos, mejor quiero que pase el mejor día de su vida. No me importaba nada ese amuleto en ese tiempo, escogí la izquierda. Estuvimos muchas horas con mis primas en casi todos lados. En el parque de atracciones, en una cena, hasta en un spa.

Nos divertimos mucho ese día, pero había algo raro. Una mañana, Cuando quise irme a desayunar, no me dejaron pasar, no aceptaron mi pase. Es como si, este pase, era solo un día. Me dio mucha rabia, y jure, que si vuelvo a ver al demonio de nuevo, con mis propias manos, le daré unas cachetadas, por estafador.

Pasaron algunas horas, desde que me retire del local, y me dirigía hacia mi departamento, a ir con mis primas. Entre a mi hogar, y veía a mis 2 primas aterradas, no sé de qué era, así que, pregunte.

-¿Qué les sucede?

Amanda me respondió.

-Tengo miedo mi querida prima, vino algo horrible en este departamento.

Yo me preocupe demasiado, pensando que apareció un ladrón o algo, que pregunte para despejarme la idea.

-¿Quién vino? Díganme.

Karen, agachada del pánico, se levanta y me da una cachetada, y sale a correr. Yo me quede en shock, porque nunca nadie me pego en mi vida, lo que concurrió a rebobinar en mi mente, que abre echo algo malo. Amanda, furiosa me dijo.

Nos condenaste a nosotras idiota.

Se fue corriendo, y yo fui tras ellas. Era muy raro, afuera estaba lloviendo muy fuerte, y tronando como loco. Hace rato no estaba así el tiempo. Veo a lo lejos, que las dos estaban corriendo en la inmensa lluvia, entre los árboles, pero algo ocurre.

Cae un rayo, impactando 5 árboles de golpe, rodeándolas a las dos, había junto con las ramas, cables de electricidad, muy potente, que con tan solo tocarlo, te mueres. No pude hacer nada, había muchos cables y arboles rodeándolas, justo detrás de mí aparece el demonio, con un aspecto más repugnante que antes, estaba totalmente ensangrentado, y mi brazo me ardía como si estuviera sumergiendo mi brazo en agua caliente.

-Vaya, si hubieras escogido el amuleto, no pasaría esto.

Me dijo el demonio, yo gire y le dije.

-Hijo de puta.

Trate de darle un golpe pero acababa de traspasarlo, y caí en un charco de mugre. Me miró fijamente el demonio y me dijo.

-Hoy te daré 2 caminos muy difíciles, pero solo uno tomaras. En la mano derecha, tengo una muñeca de Karen. En mi mano izquierda, una muñeca de Amanda, tienes 15 segundos, antes de que impacte aquel poste contra las 2. Mi gesto, cambio a pánico, que quise cancelar el contrato, pero no había esa opción, así que no tenía más remedio. Grite hacia donde estaban las 2.

-Los siento Karen, escojo a Amanda.

El demonio me lanzo la muñeca de Amanda asía mí, y vi cómo se caía el poste de electricidad, que me desmaye.

Al rato tome conciencia, estaba en el hospital. En una camilla, en el otro lado, mi prima Amanda, pero no Karen. Me largue a llorar, y quise secar mis lágrimas pero tenía vendas. Era extraño, no recordaba que me había lastimado el brazo. Me sacaba la venda, y estalle de locura, al ver mi brazo como una piedra, apenas podía levantar y mover mis dedos.

Después de eso, vi hacia mi prima, que se levanta de la camilla y abre la ventana. Yo le pregunte con nudo en la garganta.

-¿Qué te sucede?

Amanda gira su cabeza y me responde.

-Esto es tu culpa.

Al decirme eso, se asoma bruscamente hacia la ventana y se lanza. Yo grite y grite, mencionando el nombre de ella. Se acercaron 5 enfermeros, y me agarraron de las piernas y brazos, inyectándome un anestésico, que caí en un sueño profundo.

Desperté, era de noche, muy tarde. Y aparece el demonio, más asqueroso, que la última vez.

-Lo siento por tu prima, ella tomo esa decisión. Te has enterado de tu brazo, eso significa del trato que tuvimos cuando aceptaste mis servicios.

Me dijo, con ganas, y yo le asquee.

-Eres un maldito, ojalá te pudras en el infierno, los servicios que me diste, eran un caos.

El demonio acerca su cabeza, hacia mí y me dice.

– No, tú decidiste, y te lo cumplí, hoy te doy una última decisión. En mi mano derecha te muestro una luz azul, que significa, que me darás tu alma. En la otra mano, un color rojo, que significa, que sufrirás toda tu vida, con ese castigo que cargas en tu brazo. Que decides, te doy una semana que lo pienses, o te daré mi decisión.

Eso fue lo que me dijo en ese entonces aquel demonio, mañana cumple una semana, y no se cual escoger, mi vida es una mierda. Mi nombre es Dianna Stech, y aprendí a que, debí escoger buenas decisiones, me despido eternamente.

Yo tenía un sueño.

“Estoy orgulloso de reunirme con ustedes hoy, en la que será ante la historia la mayor manifestación por la libertad en la historia de nuestro país.”
Fueron las palabras con las que Martin Luther King comenzaba el discurso más apasionante de su vida y de la historia de los Estados Unidos, este discurso lo oía en su vieja tocacintas, Ted Patterson decano de la carrera de Historia de la Universidad de Alabama, habían pasado casi 50 años de ese memorable discurso que impacto a toda una nación y que el viejo hombre de 63 años había escuchado en varias ocasiones, casi lo sabía de memoria a pesar de largo que era, continuo escuchándolo, luego adelanto aún más.
“1963 no es un fin, sino el principio. Y quienes tenían la esperanza de que los negros necesitaban desahogarse y ya se sentirá contentos”
Ted pauso la cinta, se tallo ligeramente los ojos y la regreso al mismo punto para escucharla nuevamente, tras hacerlo dejo que la cinta continuara, pero la pauso de nuevo cuando escucho que sonó su teléfono celular, quien lo llamaba era un viejo amigo suyo.
-Ted, tu esposa ya tiene todo listo, ¿haz terminado? ¿estas en camino?-Pregunto ansioso el amigo de Ted
-No. Aun estoy en la oficina.-Respondió Ted
-¡Y qué demonios haces ahí!, toma tu abrigo ve al auto y llega de inmediato.
-Gracias por avisarme, pero dime ¿acaso una fiesta sorpresa no deja de serlo cuando se le avisa al festejado?
-Pero no puede haber fiesta sin el festejado, date prisa.
-Bien Mike tu ganas solo quiero hacer una ultima cosa y me marchare.
Ted colgó el teléfono, previamente desde una semana atrás, su amigo Mike le había advertido que tendría una fiesta sorpresa, ¿la razón? Después de 40 años de servicio a la universidad se había jubilado y sus amigos, familiares, compañeros de profesión y algunos estudiantes ya lo esperaban para festejar, Ted a pesar de su edad aún se sentía en forma para continuar con su trabajo, pero dicho trabajo lo había alejado de su familia, por ello dejaba atrás algo que amaba por algo que amaba aún más.
La razón por la que escuchaba por enésima vez el discurso de King era porque deseaba escribir un libro, uno más en su larga trayectoria como eminencia en la materia de historia, apenas lo había empezado, más que trabajo se trataba de un entretenimiento durante su jubilación, pensaba quedarse por lo menos una hora más, pero al analizar la situación pensó que tendría muchos años más por delante para terminar su libro, por lo que guardo unos libros en una caja que era la última que usaba para guardar sus objetos personales con los que había vaciado su oficina, tomo su tocacintas y antes de apagarla adelanto la cinta hasta una parte en la que el doctor King dijo:
-“Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño.”
Ted regreso la cinta muy poco, solo quería escuchar:
-“Yo aún tengo un sueño.”
Lo volvió a regresar una vez más, y otra y otra y una más, de hecho lo hizo varias veces, no las conto pero habrían sido más de 10, hasta que se detuvo, apago el aparato y cerro la caja.
Tomo la caja, le dio un último vistazo a su oficina ahora sin ninguno de sus preciados objetos que lo habían adornado por años, como su trofeo de bolos que había ganado con su amigo Mike, sin las fotos de sus familiares y amigos, ni tampoco los diplomas de los títulos que había conseguido a lo largo de su carrera.
Salió de su oficina, caminó por un solitario pasillo o era lo que pensaba hasta que vio al hombre de intendencia el cual trapeaba el piso, el sujeto con rasgos de latino saludo a Ted, de hecho se acercó y le dio la mano, pues esta sería la última vez que se verían, de hecho se ofreció a llevar la caja, Ted acepto, salieron del edificio, mientras charlaban amigablemente llegaron rápidamente hasta el auto de Ted, la charla fue tan ameno que no noto que habían tardado 20 minutos creyendo que solo fueron 5, Ted agradeció la ayuda, tomo su caja y después entro a su auto.
-Señor Ted me alegro verlo antes que se fuera ¿Ya no regresara?
-Tal vez lo haga de vez en cuando, o tal vez no, no lo sé, tengo mucho tiempo para pensar y disfrutarlo, ¿no lo crees…? Tu… Ah… ¿Cómo te llamas?
-Joaquín señor.
-Ya veo ¿eres nuevo verdad?
-No señor, llevo más de un año aquí, pero no importa que no sepa mi nombre, alguien tan importante y ocupado como usted, tiene asuntos más importantes, cuando era niño en mi país, mi madre siempre quiso que llegara a la universidad, pero bueno aunque lo logre no es de la manera como hubiera querido.
-Ya veo… Sabes tengo que irme tengo una cita muy importante.
-Solo una pregunta señor.
-Dime -lo decía Ted con un poco de molestia.
-Alguien como usted es muy exitoso e importante pero dígame lamenta algo en todos esto años de trabajo.
Ted quedo callado unos segundos, abrió la guantera y de ahí saco un recorte de periódico con fecha de un año atrás, la noticia decía
“Una chica desaparece en la universidad de Alabama”
Es la octava chica afroamericana desaparecida en esta escuela en los últimos 30 años no hay pistas ni sospechoso
Joaquín miro el recorte y dijo que recordaba ese suceso, un compañero suyo fue uno de los sospechosos, fue absuelto pero prefirió renunciar por el acoso de los demás que lo consideraban culpable, Ted quedo en silencio y dijo que solo lamentaba una cosa, pero es una conversación para otro día, se despidió y luego se marchó.
La escuela tenía un lamentable historial de asesinatos de jóvenes de color, 30 años era la diferencia entre el primer y el último asesinato, 8 chicas en 3 décadas, después de cada víctima la seguridad se incrementaba pero no había ningún resultado, la situación era lamentable, la policía tan solo declaraba esta situación como un crimen de odio, y varios grupos de activistas se manifestaban, pero nada se lograba, Ted le daba un serio seguimiento, pues además tenía un recorte de la noticia de cada suceso.
Ted solo pensaba en la noticia, de hecho su concentración lo distraía de lo que tenía en frente, tras unos minutos salió del estacionamiento del colegio, no recorrió ni 50 metros cuando vio a una chica de color con un vestido blanco y cuadernos caminando por la acera,
-No lo puedo creer, simplemente no lo creo –Decía Ted, al momento que ponía una cara de asombro, pues realmente no podía creer lo que veía, rápidamente puso su mano bajo su asiento, como si buscara algo, al sentir un objeto, dejo de buscar para luego bajar la velocidad y acercarse a la chica.
-Oye chica, ¿Qué haces sola a esta hora? –Pregunto Ted
-¿Me habla a mí? –Preguntaba la joven al mismo tiempo que contestaba.
-Claro que no, le pregunto a la otra chica que camina sin compañía en este solitario rumbo.
La chica siguió caminando sin hacer caso.
-Vamos no lo tomes tan en serio, solo bromeaba, me preocupa verte sola a esta hora y por este rumbo con tan mala fama.
-Es usted el decano Ted Patterson ¿No es así?
-Veo que soy muy famoso, pero ya en serio, no debes de estar sola, vamos sube, te llevo a tu casa.
La chica se acercó y dijo que no era necesario, ella estaría bien confiaba en ello.
-No, no me puedo sentir seguro ni a gusto, si no te llevo a tu hogar, vamos sube te prometo que llegaras con bien.
-Si es tanta su insistencia puede llevarme, vivo en el centro, en un edificio multifamiliar.
La chica subió al auto, abordando por el asiento del copiloto, tras unos minutos de incomodo silencio, Ted comenzó la charla.
-Bueno tú me conoces, pero yo no a ti, ¿cuál es tu nombre?, imagino que estudias en esta escuela, ¿qué carrera estudias? ¿Y por qué no vives en uno de los dormitorios de la escuela?
-Bueno me llamo Emma, estudió la licenciatura en Historia por las tardes, y vivo con mis tíos y primos, no puedo pagar un dormitorio, además la casa está cerca de mi trabajo al cual acudo en la mañana de esa manera pago mis estudios
-Ya veo, entiendo por qué me conoces, el semestre está a punto de terminar y no te conocía.
-¿Conoce a todos los estudiantes?
-No pero créeme notaria a alguien como tu
-¿En serio? ¿Qué tengo de especial?
-Nada, nada en especial, solo lo sabría…
-Decano Ted, se acaba de pasar, tenía que dar vuelta en la esquina que acabamos de pasar para llegar al centro.
-¡Ho! Lo siento, veraz el rumbo que tome es el que uso para llegar más rápido a mi hogar y por costumbre lo seguí.
-Entiendo, lo distraje con mi charla, disculpe.
-No, discúlpame tú, yo fui el que se comprometió a llevarte con bien a tu hogar y no lo hago bien, he tomado el mismo camino los últimos 40 años, por eso aunque a veces quiero ir al centro olvido dar la vuelta, pero sabes no tienes por qué preocuparte, en la siguiente salida daremos vuelta, como te dije llegaras con bien a casa.
-Gracias, eso me calma, sabe hoy es cumpleaños de mi primo tan solo tiene 10 años, ve esta caja que tengo, es su regalo, sé que no está envuelto pero me gaste todo mi dinero en su regalo.
-Valla veo que tienes una celebración, sabes yo también tengo una, en mi casa mi familia y mis amigos me preparan una fiesta sorpresa.
-¿Sorpresa? Pero si usted sabe que tiene una fiesta, entonces ya no es sorpresa.
-Si lo sé, mi amigo Mike me dijo que la organizarían, veraz en los últimos años, cuando no estaba en la escuela dando clases, me la pasaba en mi estudio con mis investigaciones, me perdí muchas cosas, los juegos de beisbol de mi hijo, los recitales de piano de mi hija, el aniversario número 50 de mis padres… y también algunos aniversarios míos, así también algunas fiestas sorpresas por mi cumpleaños, hoy a pesar de ser mi último día, iba a quedarme hasta más noche, si no hubiera sido por Mike me lo perdería otra fiesta.
-Si hoy era su último día ¿Por qué iba a trabajar? Muchos no hacen nada y salen temprano, de hecho algunos ni asisten.
-Si lo sé, pero me encanta mi trabajo, hoy comencé mi investigación para un nuevo libro, no pienso obsesionarme como lo hice con los demás, lo hare en mi tiempo libre, cuando descanse de jugar con mis nietos, de charlar con mis hijos, recordar viejas historias con mis amigos, y además enamorarme a una vez más de mi esposa.
-Veo que la ama.
-Y creo que ella me ama más, muchas en su lugar no hubieran soportado tanto abandono, otra ya me hubiera pedido el divorcio, o simplemente me hubiera sido infiel, pero ella no, ella supo esperar y yo la recompensare lo que voy hacer es…
-Decano Ted, siento interrumpirlo pero estamos cerca de la vuelta.
-Esta vuelta no, créeme conozco este rumbo demasiado bien, y si entramos aquí el camino será más largo, cuando me refería a la siguiente salida, quise decir que era una después de esta, no te preocupes yo te cuido.
-Entiendo… y dígame ¿dónde vive?
-Pasando la colina Trevor, a un costado del bosque.
-Entiendo y bueno… ¿de qué tratara su nuevo libro?
-Es una investigación de la evolución de los derechos civiles de los afroamericanos durante los últimos 50 años, comenzando con el discurso de Martin Luther King.
-Ese hombre me inspira, algún día deseo ser como él.
La charla continuo unos minutos más hasta que pasaron la siguiente salida y Ted continuo
-Señor Ted acaba de…
-Si lo sé pero veraz, estamos camino a mi casa, se hace un poco tarde y debo llegar pronto.
-Si pero yo debo de ir a la fiesta de mi primo…
-Cuando lleguemos le pediré a mi amigo Mike que te lleve.
-Si… pero dígame ¿por qué entramos al bosque?
-Como te dije vivo cerca y me gusta tomar este camino, es un poco más largo pero me gusta meditar.
-Dijo que llevaba prisa
-Bueno… si pero que importa.
Emma vio el camino que se volvía más oscuro, solo y tétrico, guardo silencio por unos minutos más y a su vez Ted también guardaba silencio, hasta que la chica pregunto.
-¿No va a llevarme a mi casa verdad?
-No –respondió con firmeza Ted.
-Cuando me dijo que me protegería, ¿mentía no es así?
-Así es –respondió esta vez con descaro
-¿Va a dañarme?
-No solo voy a dañarte, te hare sufrir, peor que de lo que habrías tenido en la peor de tus pesadillas y disfrutare cada momento.
-¿Por qué?
-Por qué te odio, -Esta respuesta dejo sin palabras a Emma- te odio tanto como no te das una idea, ahora abre la guantera, ¡QUE HABRAS LA MALDITA GUANTERA! –Grito Ted al ver que la chica no le hacía caso.
Emma la abrió y de ahí salieron varios recortes de periódicos, que hablaban de las chicas desaparecidas de la universidad.
-¿Aun te preguntas porque te odio? Mírate al espejo y tendrás la respuesta, pero si eres lo suficientemente idiota como no comprender, es por tu color, tu maldito color de piel, estuve el día en que King dio su discurso, lo recuerdo bien, recuerdo como veía a todos esos negros vitorearlo, además de celebrar como animales, los animales que son, no podía soportar esto, que ustedes se crean personas.
-Por qué lo somos, somos personas como usted –Contesto valientemente Emma, sin embargo esta contestación hizo enojar a Ted por lo que sacó un cuchillo debajo de su asiento, con la mano izquierda conducía y con la derecha tenía el cuchillo en el cuello de Emma.
-¿Te sientes valiente no es así? Pues bien, ¿sabes por qué te conté todo acerca de mí, de lo que voy hacer, y de lo que he hecho? Por qué disfrutare que no lo vivas.
-Usted me dijo que en ocasiones falto a sus compromisos, ¿fue por qué desaparecía a las chicas?
-Así es, los periódicos hablan de 8 desapariciones, pero son solo las que han pasado por la escuela, porque también he atrapado a chicas fuera del colegio, la verdad es que llevo 28 chicas son más fáciles de engañar y matar que los hombres, no solo las desaparezco, las violo, las torturo, las mato y a nadie le importa lo que pase con ustedes
-Claro que hay gente que le importa.
-Negra estúpida, ¿acaso piensas eso?, si fuera así esto no sería demasiado fácil, seria noticia todas las desapariciones, no solo las que ocurren en las escuela, las cuales solo duran un par de meses y en los diarios solo ocupan una columna, con todo esto que te dije ¿a quién le importa?
-Les importa a nuestras familias, las personas que nos esperan.
Ted detuvo el auto, y comenzó a reír, y exclamo
-Sabes, llevo haciendo esto por 30, desde hace tiempo quería matar a otra negra pero no se presentaba la oportunidad, por eso cuando te vi sola y sin que nadie nos viera, no podía creer la oportunidad, a pesar de eso no sería sospechoso, pues soy el respetado decano de historia, que vela por los derechos de los afroamericanos, pero la policía siempre busca sospechosos, más claros, estudiantes problemáticos, personal de limpieza, o incluso los mismos guardias de la escuela, ahora baja del auto.
-No lo hare.
-Acaso no lo entiendes, yo tengo el cuchillo.
-Pero no las agallas, si me bajo le facilito el trabajo, me mata, me mete en una bolsa de plástico y después me entierra, después se cambia la ropa, siempre trae una muda de ropa que tiene en la cajuela.
Ted se sorprendió que supiera su rutina de como mataba y escondía la evidencia.
-Baja de una vez por todas, llevo prisa así que no te violare, solo te matare.
-Es por que lleva prisa o ¿porque es impotente?
Ted perdió la calma por este comentario y sin dudar clavo el cuchillo en el muslo izquierdo de Emma, tras realizar la acción reacciono y supo que había cometido un error, mancharía de sangre todo el auto, pero tras otro par de segundos, no escucho ni un solo ruido, peor aún, Emma no sangraba.
-¿Pero qué demonios?
-Para ser alguien que lleva 28 asesinatos perdió muy fácil la calma, además de ser diacono en la iglesia a la que asiste cada domingo, no debe de maldecir.
-¿Cómo sabes lo de la iglesia?
-Me lo dijo Roxanne.
-¿Quién?
-Roxanne, a ella le conto esto hace años, la chica está ahí.
Desde que Emma subió al auto lo único que hizo fue mirar hacia delante, sin casi moverse, pero ahora señalaba al frente, esto llamo la atención de Ted el cual al mirar donde señalaba Emma y pudo ver a una chica que tenía una blusa rosa y pantalones vaqueros, y al igual que Emma era de piel negra.
-Sé que no la reconoce, pues para usted todas las personas de color somos iguales, o al menos eso le dijo a Sonia –Dijo Emma mientras señalaba a otra chica que estaba cerca.
-Qué demonios pasa aquí –Pregunto algo consternado Ted
-¿No se da cuenta decano? ¿Acaso no ve lo que pasa? En este bosque estamos enterradas todas, cada una de sus víctimas.
-¿Que dices?
-Difícil de creer ¿no es así? –escucho Ted pero se dio cuenta que la voz venia del asiento trasero y al voltear había una chica afro
Ted pero se dio cuenta que la voz venia del asiento trasero y al voltear había una chica afro la cual no sabía cómo había entrado.
-Recuerda, recuérdanos a todas o almenas a mí, soy Sonia tu estudiante que engañaste con dar clases privadas –Decía otra chica del piel oscura que estaba enfrente del auto,
Ted la reconoció, era la última chica que había matado, y por la cual había sospechado del compañero de Joaquín, ante todo esto Ted acelero el auto con la intención de arroyarla, pero cuando el auto debió impactar con la chica, no pasó nada, Sonia se quedó parada sin moverse, mientras el auto la atravesaba, al hacerlo Ted paso frente a ella y sus cuerpos se cruzaron, el hombre sintió un escalofrió indescriptible, aunque la chica no se movió el auto seguía su marcho y se estrelló con un árbol.
Ted se encontraba desmayado, sin embargo el sonido de su teléfono lo despertó, la bolsa de aire le salvo la vida pero también le estorbaba para contestar, lo peor es que tenía amnesia y después de unos segundos contesto.
-¿Quién es? –contesto confundido Ted
-Soy yo, donde estas
-¿Quién yo?
-¿Qué demonios te pasa? soy yo /// ya es tarde, dime que estas en camino no podemos empezar tu fiesta sin ti
-¿Mi fiesta? Si te refieres a mi fiesta de jubilación pero si es el viernes
-Hoy es el día, estas bien.
-¿Es hoy? ¿Entonces que hago en el bosque? Y que es esto –Se preguntaba mientras tocaba su frente con sangre
-¿Como que en el bosque? ¿Qué hiciste? ¿Acaso estas bien? ¿Recuerdas algo?
-Si ya lo recuerdo, me hablaste en la tarde y yo Salí de la de oficina, un conserje me ayudo y luego recogí a una chica… LA CHICA
Ted recordó todo lo sucedido a detalle, miro a todos lados, salió del auto y no vio nada pero al ver el asiento del copiloto miro su cuchillo clavado
-Estoy bien solo un pequeño accidente, creo que realmente necesitaba jubilarme porque…
Ted se quedó sin habla mientras su amigo gritaba con desesperación por el teléfono al saber que hubo un accidente y no respondía.
Lo que dejo sin palabras al decano era una pequeña cosa, algo simple pero difícil de encontrar en ese bosque se trataba de un soldado de juguete pero no cualquiera, era un soldado afroamericano y así como recordó lo que hizo en la tarde, recordó un suceso que paso hace 40 años como si hubiera pasado ese mismo día.
Él era el asistente de profesor, había terminado con honores su carrera y deseaba trabajar en la escuela por lo que rechazo muchas ofertas de trabajo, un día en la biblioteca mientras buscaba un libro encontró el mismo soldado que sostenía en su manos, una chica se acercó y le dijo que era suyo, lo había olvidado, Ted la miraba y no decía nada, pero la chica hablaba con tanta naturalidad como si fueran conocidos o de menos le hubiera preguntado acerca del juguete pues le dijo era un regalo para su primo, pues era su cumpleaños, era algo especial pues el niño deseaba ser soldado, pero sus compañeros lo despreciaban y decían que no lo seria por ser negro, no le agradaba la idea que fuera soldado pero si era su sueño lo apoyaría y prueba de ello era el juguete
-Te vez cansada –dijo el joven Ted
-Si es que hoy trabaje mucho y tuve 2 exámenes
-Te llevo a casa
La chica agradecida acepto la invitación del joven ilustre y respetado, lo que paso a continuación fue algo que Ted no tenía planeado surgió mientras intentaba hacer un buen gesto para ocultar que era un racista, la llevo al bosque, alegando que deseaba pasar a su casa primero, y una vez ahí la ataco matándola con sus propias manos y arrojar el juguete en la maleza
Ese día comenzó algo que continúo haciendo los siguientes años sin que nadie sospechara de él, al recordar el nombre de aquella chica era Emma, nombre que había olvidado por 40 años.
-Ya lo recuerdas todo verdad Ted
-Tu estas muerta, yo te mate
-Así es y ella también
Por la espalda de Ted apareció la chica que intento atropellar pero se estrelló en el árbol. La chica lo sujetó de tal forma que no escapara, y le dijo
-¿Sabes por qué no me hiciste dañó? Por qué ya me lastimaste mucho, me hiciste sufrir
En ese momento aparecieron varia chicas, 26 en total
-A todas nos mataste, nos lastimaste, nos quebrantaste, nos mataste y peor aún nos quítate nuestros sueños.
-Que quieres de mí
-Nuestros cuerpos están enterrados en este bosque y nuestras almas encadenas a este mundo, todos estos años nos lamentábamos, y aunque al principio la soledad era terrible, al ver que más chicas iban llegando lo hacían peor, me lamente cada día al confiar en ti, en que creí que era un buen chico un ejemplo para los demás chicos que eran racistas, pero eras el peor de todos YO TENIA UN SUEÑO en el que todos seriamos iguales, pero me lo quitaste ahora te quitare tus sueños, aquellos que me contaste en el auto,
-Pero cómo es posible
-Algo que debes saber es que no solo los vivos venden su alma al diablo también los muertos también, todas dimos nuestras almas para que una de nosotras regresara al mundo de los vivos por ti, esa fui yo escogida por ser la primera y ahora la última.
-Que harán conmigo pregunto con lágrimas Ted
-Llevarte al infierno
En ese instante del piso donde estaba parada comenzó abrirse con fuego un agujero, del cual salían varias manos tomando las piernas de Ted, las manos hundían al decano y a la chica que las sujetaba
-¿Por qué lo harán? ¿No entienden que se irán al infierno?
-Nos iremos al infierno, hemos vivido en el limbo por años que han sido siglos y más que un consuelo es un placer saber que saldremos de aquí llevándote con nosotras, dejas de gritar acaso no lo recuerdas, en este bosque nadie te oye.
Todas la chicas se caminaba a donde estaban ellos 2 y entre gritos se hundían a las entrañas del mismo infierno, Emma miraba esto.
-¿Qué esperas? Tú también entra, cumple lo que pactaste –decía un hombre con gran tamaño y musculatura además de tener cuernos y ser de color rojo.
-Se lo que pacte, pacte que lo mismo que todas, cumplir el sueño que nos atormentaba y nos mantenía atadas a este bosque el rencor de todas ellas era darle su merecido a este hombre el mío es diferente pues mis compañeras de dolor también extrañaban a sus familias, pero su rencor hizo que incluso algunas las olvidaran, pero yo siempre te recordé porque a pesar del dolor en mi corazón tu recuerdo me mantuvo viva en la muerte
-MMM, Si ya se cual es
De las manos del demonio Emma recibió el juguete
2 días después
En toda Atlanta de hablaba de la desaparición de Ted, peor aún fue saber que el sitio donde fue encontrado su auto encontraron fosas donde habían restos humanos, un hombre de color veía las noticias con su esposa una mujer caucásica, escucho que llamaban a la puerta, se levantó de su sillón y fue abrir y al hacerlo vio a alguien que para su asombro le era muy familiar
-Bu… buenas tardes, que desea
-Sé que siempre fui algo tonta y distraída pero… jamás rompí una promesa. FELIZ CUMPLEAÑÓS ROBIN
-Tu… no puede ser –dijo el hombre al ver a la chica, al verla volteo a ver una foto colgada cerca de la puerta donde salía el de niño con sus padres y su prima la chica que tocaba la puerta y no había cambiado en 40 años
Era Emma la que tocaba a la puerta, la chica pudo ver a lado de la foto donde salía ella, otra donde su primo tenia uniforme militar y otra donde estaba con su esposa y 2 niñas que eran sus hijas.
-Veo que cumpliste tu sueño, pues ahora yo también
En cuanto Robín intento abrazarla Emma desapareció y solo pudo tomar el soldado que su prima le había guardado, al hacerlo y no ver nunca más a su prima lloro como un niño mientras abrazaba su juguete
En ese momento llego una de sus hijas
-Papá que te ocurre
-Nada Emma, nada
El hombre se levantó y sin soltar el muñeco abrazo a su hija como jamás lo había hecho mientras miraba la foto de su prima.

¿Quieres ser tú el siguiente?

¿Sabías que cuando lloras estás alimentando a la criatura mas horrorosa que jamás pueda llegar a existir?

Esta criatura goza de tu sufrimiento, se vuelve cada vez más y más grande y en la noche… cuando tú duermes pasa lo que no debería pasar… Sientes que alguien te observa, sientes una extraña sensación en tu cuello.

Pues no tengas miedo o se volverá peor, no derrames una lágrima, no tengas miedo. Él puede olerlo, siempre está contigo aunque tú no lo veas… pasa sus sucias y putrefactas garras por tu mejilla, sientes como se acerca y huele tu miedo, tu temor a ser devorado, pero es tu culpa ¿no? , Lo alimentaste día y noche y ahora estás pagando las consecuencias… no llores… ya lo estás alimentando nuevamente.

¿Se te han quitado las ganas de llorar?

Es muy tarde, no hay vuelta atrás, aquel ser tiene sus horrorosos ojos vistos en ti y cuando menos lo pienses, el dolor que sentirás, el miedo y los escalofríos corromperán tu alma y ¿nada podrás hacer? solo hay una opción para salir con vida, mantente ahí, quieto, respira lento, tranquilízate y sonríe. Sé que no lo escuchas pero él está gritando, gritando de dolor, pero es mejor así, si lo escucharas tus tímpanos reventarían y no dormirías nunca más. Su escamosa piel está cayendo y un líquido viscoso se está derramando, es mejor que no lo veas…

Uno de sus brazos ha caído, retumbó en el piso, pero, es mejor que no lo sientas… Ha tratado de abalanzarse sobre ti, ¡cuidado! ¿Has sentido una brisa pasar cerca de ti? pues ha tratado de arañarte, pero la vista le falla y nada puede hacer. ¿Te sientes confundido? No sabes explicarte que le sucedió, es muy simple, su peor tortura, es verte feliz.

Recuerda… sonríe.