martes, 1 de diciembre de 2015

Ellos. Siegfried Sassoon (1886-1967)

El Obispo nos dijo: Cuando los muchachos regresen
No serán los mismos. Por que ellos pelearon
En una causa justa: lideraron el último ataque
Contra el Anti Cristo; su sangre de camaradas compró
El nuevo derecho para multiplicar una raza honorable,
Ellos retaron a la muerte y la enfrentaron cara a cara.”

“¡Ninguno de nosotros es el mismo!”, Replicaron los muchachos.
Para George fue perder sus dos piernas; y Bill esta ciego como una piedra;
Al pobre Jim le perforaron los pulmones y le gustaría morirse;
Y a Bert se lo llevó la sífilis: Usted no encontrará
Un chico que no haya tenido un cambio al servir”
Y el Obispo dijo: “Los caminos de Dios son extraños.”

El general. Siegfried Sassoon (1886-1967)

“Buen día; buen día ¡” dijo el General
Cuando lo encontramos el último fin de semana en nuestro camino al frente.
Ahora los soldados a quienes él sonreía, están muertos en su mayoría.
Y maldecimos a su estado mayor por puerco e incompetente.
“Él es un viejo anuncio de cereza”; le gruño Harry a Jack
A medida que marchaban hacia Arras con rifle y mochila.

Pero él hizo para ellos dos su plan de ataque.

La gloria de las mujeres. Siegfried Sassoon (1886-1967)

Ustedes nos aman cuando somos héroes, cuando estamos de licencia,
O cuando somos heridos en una batalla memorable.
Ustedes idolatran las condecoraciones; creen
que el honor redime la tragedia de la guerra
Nos hicieron proyectiles. Al escuchar con placer
Las historias de inmundicia y peligro ustedes se emocionan con candor.
Se enorgullecen de nuestro entusiasmo mientras combatimos,
Y lamentan nuestras homenajeadas vidas cuando estamos muertos.
No pueden creer que las tropas británicas se “retiran”
Cuando el último horror del infierno las desgarra, para escapar
Pisoteando los espantosos cadáveres-cubiertos con sangre.
¡Oh! madre alemana que reposas al lado del fuego,
Mientras tejes calcetines que mandarás a tu hijo,
Su rostro se hunde más y más en el fango.