viernes, 1 de julio de 2016

Un instante, un momento.

Yo la vi de pie, mojada hasta los huesos por la tormenta
sus ojos azules surcaban la nada, esperando quizás la primavera
y su corazón, que en ese momento, me contó cosas que en ese momento no había escuchado
que la soledad había dejado de ser suya, que las sombras al final se habían marchado…

El verano secó las flores, que crecían en su jardín
la sal del mar, arrugó su frente y sus ojos se cerraron como para morir
sus manos temblaban por los años, tal vez en el fondo sentía miedo
porque había palpado besos fríos, de labios que ya estaban muertos…

Un cuchillo sesgó sus brazos, sus venas comenzaron a sangrar
una cama llena de rosas la aguardaba, así sería su eternidad
yo llevé su maltratado cuerpo hacia la orilla, para que la alejara el viento
porque su perfume quedaría conmigo… un instante… un momento…



Un instante, un momento.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Lunar Sanctus.

La luna dormía en sus párpados azules
a lo lejos, su corazón latía por amor, sin saberlo
y su cuerpo de noche, anhelaba una caricia, una palabra amiga
porque en esos momentos de soledad, sentía que se le escapaba la vida…

En un lugar santo, escondido en su corazón
el amor aguardaba por encontrar su otra mitad
por eso ella viajó entre sueños, casi hasta la cima del cielo
esperando encontrar en los rayos de la Luna, todo el deseo…




Lunar Sanctus.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Crónicas de una muerte negra.

Al ver su propia tumba, ella lloró amargamente
supo que jamás volvería a sentir amor, que el vacío sería para siempre
por eso se subió a una estrella, para golpear las puertas del cielo
esperando volver a encontrar amor, ya que ése fue su último deseo…

Y una noche oscura, en los pies de mi cama, vi sus huellas
y por su perfume a lirios, supe que después de todo descansaría aquí en la tierra
en un sueño pagano, comprendí por la ausencia, que jamás habría de volver
por eso al dolerme su despedida, arranqué las flores que aquí no volverían a crecer…

Su muerte fue negra, sólo la luz se llevó los recuerdos
sus palabras y sus mentiras se esconden en mi corazón muerto
yo permanezco encadenado a un frío mármol, esperando despertar
pesadillas han vuelto viles los sueños, si ella encuentra al amor, quizás conozca al fin la eternidad…



Crónicas de una muerte negra.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

En la tormenta su nombre vivirá siempre.

Llovía sobre el mundo, la noche oscura en que nos encontramos
yo buscaba estrellas en el cielo, ella buscaba matar su corazón cansado
pero tenía miedo de morir, de saltar al vacío y recordar sus alas
pero sus ojos estaban llenos de odio, y no escucharía más palabras…

Su pelo mojado cubría la tristeza que no escondía en su rostro
y sus manos me parecieron grises, con cientos de cicatrices
y es muy posible que ella no lo recordara pero vi sus alas enormes
la soledad demacró su belleza, en su alma el dolor es donde se esconde…

Vencida por el amor, el despecho la empujó hacia al abismo
ella no recordó su pasado en el cielo, al sufrir así conmigo
yo encendí velas en la iglesia, esperando jamás olvidar lo ingrato
de su muerte
ella era un ángel caído del cielo… y en la tormenta, su nombre vivirá siempre…



En la tormenta su nombre vivirá siempre.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Profunda y solemne oscuridad.

En sueños creyó ver el hogar desde donde había escapado
y vio cicatrices en sus manos, y su corazón años antes derrotados
fue el preludio del olvido, porque ella huía tal vez hacia la luz
buscando el final de su país, en las espesas brumas del Sur…

Una vez los recuerdos tocaron su memoria extraviada
y sintió la sal de sus lágrimas, al saber que ya no queda más nada
fue el preludio al olvido, porque ella encerró con espinas a su corazón
quizás para parecer más fuerte, para hacerle así, frente al dolor…

Así, se hicieron suyos los peores momentos antes del amanecer
al palpar el frío de la soledad, saber que el destino del mundo es perecer
por eso ella, al sentir cercana su muerte, quiso conocer la eternidad
que se encontraba en el amor… y no en su profunda y solemne oscuridad…



Profunda y solmne oscuridad.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Lo demás se lo quedará la tierra.

Sus alas de ángel, rotas por la soledad y los crueles años
no pudieron abrirse justo al morir, y Dios no interrumpió ese momento
por eso no llegó al cielo, ni pudo conocer la eternidad
Midian abrió sus puertas negras, aguardándola en la oscuridad…

El mar pudrió sus huesos, donde se ahogan los vencidos
yo busqué sus pasos extraviados, y vi sus ojos azules mirando al abismo
y no intenté pedirle que regresara, que muriera aquí en la Tierra
los dos conocíamos el despecho del amor y el dolor de las tinieblas…

Llovía en la sucia catedral, en donde encontré su cuerpo sin vida
espero que Dios haya llorado, para que así se cerraran sus heridas
y nos quedamos los dos, esperando que Midian olvidara y cerrara sus puertas
su pelo se disolvería en el océano… lo demás se lo quedaría la tierra…



Lo demás se lo quedará la tierra.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Allí perdurará la muerte.

Cuando nos despedimos, ella era una víctima más del amor
el silencio había descendido a su cuerpo, para que nadie escuchara su dolor
y ella no eligió el cielo, prefirió la tierra para olvidar el pecado
pero el averno residía aquí, y su corazón sólo fue más torturado…

Cientos de lunas y soles, se acumularon en sus vastas memorias
su nombre incierto fue gritado en las batallas, a través de la historia
yo sentí pena por su suerte, por conocer su lugar en la eternidad
y aún así, aquí alguien la amaría siempre… para quitarle un poco de peso a su soledad…

Y donde estallan las estrellas, en la oscuridad está su trono
ella reinará sobre los mares y los cielos, su viaje no tendrá retorno
y los dioses se hincarán ante su belleza plena y su sueño de fiebre
Cthulhu ha amanecido en ella y allí perdurará la muerte…




Allí perdurará la muerte.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Donde el amor jamás duele.

El amor abrió cientos de heridas, en sus débiles brazos
y su corazón enamorado, sufría por tantos malos recuerdos
ella pidió tres deseos al cielo, esperando que Dios respondiera
cayó nieve esa mañana, los primeros días de primavera…

Tanta soledad, tanto silencio para ahogar las palabras
y el amor que siempre duele, que siempre la deja de lado
ella jamás confió en la soledad, pero sabía que no sería tan grande la pena
aún así ella esperaría, el amor podría volver, un día cualquiera…

La muerte encontró su cuerpo abandonado en una sucia estación
su sudario fue la amarga soledad, el silencio que hizo mi corazón
yo besé sus labios fríos como el hielo, pero su alma se encontraba muy lejos
donde el amor jamás duele… y jamás se transforma en veneno…



Donde el amor jamás duele.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

El más profundo amor.

A través de la noche y de los mares, ella voló en un oscuro sueño
buscando la naturaleza del dolor, besando criaturas en fríos espejos
y sólo encontró la soledad, que amarga, ocupa los momentos de mi vida
ella preguntó su origen… le mostré mis muñecas rotas por tantas heridas…

Ella conocía a la muerte, por eso le pedí que me llevara
pero sabía que volvería con los años, donde al fin podría alcanzarla
y ella volvió así, a su sueño de fiebre, buscando el dolor
sin saber que su origen siempre ha sido, el más profundo amor…



El más profundo amor.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006

Con ansias la muerte.

Su fantasma en la niebla, en medio de la belleza de los recuerdos
en la angustia de sus memorias, hoy se agita salvajemente su ser
he visto su semblante pálido, el abismo donde ella ha caído
su corazón llorará por siempre… en la cruel marea del olvido…

El tiempo fue el hielo que apagó la llama de la esperanza
su risa fue silencio, yo aún recuerdo el encanto de su mirada infinita
donde los ojos son ciegos, queda la agonía plena
ella no tuvo valor, en el final de sus horas, tal vez se enamoró
y murió sin vacilar, esperando encontrar paz en mi corazón…

Pronto será cuatro años
aunque hace siglos que ella escogió sufrir
su fantasma en la niebla… por amor tal vez deba persistir
en el alcohol supe que su corazón herido, sus penas vierte
para acompañarla en su peregrinar… espero con ansias la muerte…



Con ansias la muerte.
Las lágrimas de un fantasma.

Todos los derechos reservados.

©2006