martes, 24 de octubre de 2017

Bailarina tatuada.

Un dragón naciente duerme en tus espaldas
y como si fueras un ángel que vuela por mi alma
danzas frente al fuego de las hadas...

Cuál es el secreto de tu eterno misterio
dónde duermen tus ojos azules por la noche
qué demonio te posee durante el día
para que seas como el cristal y el acero toda la vida...

El hechizo del halcón descansa en tu brazo
tú, que pareces una hoja a merced del viento
bailando mágicamente por las arenas del tiempo...

Dónde huyes cuando el sol se esconde
entre las hojas de qué libros duermes
porque pareces el personaje de un cuento para niños
por tu rostro de hada buena...

Pero sé que eres demonio por dentro
mírate bailarina, rodeada de espejos
una rosa negra descansa en tu cuello
mírate otra vez, ¿dé qué tierras provienes?
de la lejana isla del Ave Fénix
o de las frías tierras del Norte
bailarina tatuada que bailas en el fuego
cuando bailas flotas en el aire... tú que te pareces a un sueño...





Bailarina tatuada.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998

Herida fría.

Me voy de lo profundo de tu mente
voy mucho más allá
intento, a solas, ahogar los gritos
del oscuro pasado, de mi reciente soledad...

Veo a través de tu mente
es tan temprano y tú estás tan lejos
y tus ojos oscuros a través de mi camino
con ellos veo más allá de todas las fronteras
veo lo que será de tu destino
y de esta vida que hoy pretende terminar...

Me voy de lo profundo de tu alma
y escucho mis propios gritos
tus manos penetrando en mi herida
hasta que llegas a sentir el dolor
y tus lágrimas compañeras se van con las mías
las dos al infinito... las dos tan frías...




Herida fría.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998

Avenida Pesadilla.

Yo te di todos mis sentidos
tú fuiste el agua que calmó mi sed
yo que te amé alguna otra vez más
pero sabía que había nacido para caminar contra el viento
y para vivir sin poder olvidarte...

Yo te amé alguna otra vez más
porque siempre soñé con tus besos
y con tus tímidos ojos de miel
yo sé que te amé, pero no si seguiré
aunque hoy seas el mundo en el que vivo
y nunca más el aire que respiro...

Alguna vez en algún lugar
yo sé que antes te amé
entre los ensayos de tu propia muerte
entre mi perpetua eternidad
y así es como te recuerdo hoy
como contratiempo de esta realidad...

Yo te amé por todo lo que para mí fuiste
te amé demasiado, incluso más que a mí
más te amé cuando abandonaste tu vida
en una maldita ruta sin fin...




Avenida Pesadilla.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998