miércoles, 20 de diciembre de 2017

Revista PROA (Edición 1924-1925)



En el mundo de las revistas literarias, la revista argentina PROA, sin lugar a duda, tiene un sitio destacado. Con sus diversas resurrecciones, PROA se convirtió en un hito fundamental de este tipo de publicaciones.

Cuando en 1921, el escritor Jorge Luis Borges volvió  de Europa embriagado por la experiencia ultraísta funda una revista mural llamada Prisma. En este primer emprendimiento rodeado de un panel de intelectuales como González Lanuza, Macedonio Fernández y Norah Borges, ilustradora y hermana de Jorge Luis Borges, empezó a perfilarse la experiencia de una revista como PROA.  En 1922, PROA comenzó a editarse.

En un formato de 33×24 centímetros y siguiendo el ejemplo de la publicación española Ultra, este tríptico circulaba de forma gratuita por librerías y entre los amigos. En este espacio, los vanguardistas de los años veinte encontraron su lugar y PROA fue un faro de lo que se producía en el país y en el exterior.  En sólo tres números de existencia, tuvo cabida lo mejor de la literatura de aquellos años. PROA siempre ilustrada, tapas e interior, con dibujos y grabados de Norah Borges, logró tener una personalidad exclusiva y ofrecer un espacio a nuevas generaciones y corrientes buscando ofrecer la mejor literatura del momento para los apasionados de las letras. Sin embargo,  PROA no pudo subsistir.

En 1924, la revista PROA vuelve a renacer de sus cenizas iniciando la segunda época de esta memorable publicación. Con Borges nuevamente al frente del proyecto, la nueva PROA cambia de formato. Era casi un libro de 19 x15 centímetros y con 70 páginas. Las tapas,  en un solo color y con alguna publicidad para financiar los costos. La redacción, como no podía ser de otra manera, funcionaba en la casa de Borges. En sus páginas se reunirían poetas, grandes prosistas y artistas plásticos de gran talla que junto a Norah iluminarían los textos memorables, haciendo de esta mezcla una de las tantas señas de identidad de la revista.  Un año después, en 1925 y con 15 números editados PROA se despide otra vez por problemas económicos, cerrando de esta forma una de las aventuras editoriales más exquisitas que se hayan dado en Argentina.

Pero a veces los amores suelen mantenerse a toda costa.  En 1982, Brandán Caraffa se reúne con Jorge Luis Borges con la idea es reflotar PROA, sería la tercera fundación de la mítica revista. Pero los problemas económicos volvieron e hicieron languidecer el proyecto.

Seis años más tarde, en 1988 surge, ya sin Borges,  la tercera etapa de PROA. El escritor Roberto Alifano se puso al frente de este nuevo intento y 25 años de una pasión que se ha convertido en la decana de las revistas literarias argentinas y la segunda de toda América.

En el mundo de las revistas literarias, la revista argentina PROA, sin lugar a duda, tiene un sitio destacado. Con sus diversas resurrecciones, PROA se convirtió en un hito fundamental de este tipo de publicaciones.

PROA  es de alguna manera la historia de una pasión entrañable y valiente. Por sus páginas desde sus inicios y hasta hoy, pasan los enamorados de la cultura que van dejando rastros de un gran trabajo al servicio de aquellos lectores que buscan esas pequeñas pistas, difíciles pero fundamentales para crecer. A lo mejor de esto se trata siempre toda pasión.

Actualmente PROA funciona en la Casa del Escritor (SADE) Uruguay 1371 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se distribuye en Argentina, Venezuela, México, Chile, Uruguay, Francia, Italia, España y Estados Unidos.



Para descargar los 13 primeros ejemplares de la revista en formato PDF, hacé click en el siguiente enlace:

Descarga PROA 1924-1925