domingo, 1 de abril de 2018

Guardián del tiempo.

Él amó tu silencio y tu ausencia lejana
y amó mi silencio y mi voz, ésa que no pudo escuchar
sus ojos antes claros, hoy tristes y cansados
parece que el sueño de ser feliz en este mundo
como el canto del mar, quedaron guardados...

Tan antiguo como la tristeza del alma
y como un pájaro de fuego que odia al mar
sé que el odió conocer la verdad de tus labios
con ese sabor a melancolía...

Él amó tu silencio y tu sombra en la distancia
amó quedarse escuchándome desde lejos...

Y antes de morir me pidió ambos silencios
así dejé de hablarle a ese hombre, viejo como el cielo...

Y se fue con la noche sin estrellas, sin su tiempo
y me quedé mirándolo
porque se fue en silencio, con su sombra en la distancia
ausente e infinito como la paz de un muerto
se fue con una sonrisa
con mi ausencia lejana y tu silencio...





Guardián del tiempo.
Al filo de la eternidad.

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©1997-1998