viernes, 29 de junio de 2018

Mil años.

Recuerdo esas eternas tardes de sol
recuerdo soñar entre tus brazos con un amor casi real
de escribir miles de poemas con tu nombre en el cielo
de sobrevivir a toda esta tristeza y soledad.

Recuerdo haberte hecho enojar más de una vez
y haberte dicho “lo siento”, mucho después
recuerdo haber buscado en otras puertas, otra salida
pero lejos de ti, sólo encontré soledad.

Recuerdo haberte visto caminar entre miles de luces
cuando el frío de Agosto castigaba la ciudad
haber escuchado canciones de amor en tus brazos
y no encontrar las palabras para decirte que te amo.

Y han pasado miles de años ya, y no es la misma tarde de sol
y han pasado décadas y aún te extraño
como antes, como siempre
como si no te hubieses ido hace miles de años.





Mil años.
Al filo de la eternidad.

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©1997-1998