sábado, 9 de junio de 2018

Poemas II. Esther Giménez.

I was thy will.

                                                                   If thy soul check thee that I come so near
                                                                Swear to thy blind soul that I was thy Will.
                                                                                                             William Shakespeare

I
Cuando apenas me dejas sino ausencia,
el pétalo marchito de uno mismo;
cuando deshoja el tiempo tu apariencia
a ráfagas dentadas de cinismo;

cuando los frutos yacen derrocados
y yo me suelto aún verde de tus ramas;
cuando crecen desiertos en los prados
como vaca voraz, envuelta en llamas;

cuando no estás ni estoy, recuerdo el día
que El Ciclo interrumpió la flor señera;
al tiempo burló al tiempo que moría
para en ti ser perpetua primavera.

Porque si al fin te ajases, no lo olvides:
mis versos recomponen sus ardides.


II
No ha de truncarse El Mundo
si tú no quieres.
Si es que fugaz te gusta,
será obediente.

Pero las plantas
dicen que entristecemos
si no nos hablan.







In the lap of the Gods.

Fluyen desde tu cuello arpados vórtices,
rizos de aire se escapan por tus besos
entre blancas paredes que del eco
debieron contener secretos códices.

De tus arañas tela la que enclava
innüendos en magias amatorias;
enrockados por arte de rapsodia,
mitad Hendrix, mitad María Callas.

Excitan tus caderas el Olimpo,
reina del corazón descapuchado.
Cambias por vodka el líquido de Baco
ungiendo de milagros el sonido.

Rebel of gods, although you spread the wings,
your messages won't tell why love can kill.







La dourmeuse.  (Paul Valéry)

¿Quemando está secretos en su pecho
mi amiga mientras huele alguna flor?
¿Con qué vano alimento su candor
se torna irradiación desde su lecho?

Soplo, ensueños, silencio satisfecho;
Paz, más fuerte que el llanto o el dolor,
aplacas la onda grave y el ardor
que en su sueño conspiran al acecho.

Haz durmiente de sombras y de olvido,
tan bello y tan temible es tu sosiego
-cierva junto a una vid, cuerpo tendido-

que aunque el alma esté presa del vil fuego,
tu forma -con tu brazo por vestido-
vela, mientras en ti mis ojos ciego.







La renaissance marine.

Desde el primer momento en que tus ojos
miraron, todo tú, recién nacido,
ya te asombró la parte de la sombra.
Ya la supiste límite y sus haces
fluyeron hacia ti en su esencia misma
como, criba de luz, los quiere El Mar.

Dices que ves tan claro bajo el mar...
Que azules son allí todos los ojos
-el pulso azul también- y que una misma
canción suena al morir y al ser nacido:
ese canon de luz con el que tú haces
el pianísimo ciclo hacia la sombra.

Pero tú sabes bien que eres de sombra
e inventas fosas nuevas en tu mar.
Tan pronto son de añil cuando las haces
como les das la luz con nuevos ojos
-niño, ¿quién te contó cómo ha nacido
o cómo nacerá otra vez la misma?

No temas que en la copia de sí misma
también habrá un lugar para tu sombra.
Donde la luz del verso aún no nacido
la cuides en su cáscara de mar,
la curioseen sagaz tus térreos ojos,
la pintes sin salirte de sus haces.

¿Me dejas ayudarte a pintar haces?
Los hay color de luz, de vida misma,
diamantes que se incrustan en los ojos,
carbones que forjó la vieja sombra,
¡y mira el rayo aquel de Sol y Mar
que al Mundo en el albor le fue nacido!

Aprendes de la luz en que has nacido
y su nombre le das a cuanto haces.
Pero ya caes cansado. De alta mar
fluyes despacio ya porque yo misma
te dé un beso y te arrope con tu sombra.
Te velaré, mi amor, aunque tus ojos,

tus ojos, niño nada más nacido,
ya dan a luz la sombra entre mis haces,
sueñan mi misma vuelta al mismo mar.









L'oiseau.

Me posé en el alambre de aquel día.
El Sol estaba exhausto. Soportaba
su corona de invierno. Un vaho translúcido
sedaba la ciudad.
Sólo el cielo encontró con qué cubrirse.
Los álamos sin tierra,
sin su arraigo mimético en el suelo,
intercambiaban risas de ojos tristes,
de ajena desnudez.
Tu lienzo, contra el álamo, esperaba:

            "El Sol reparte sus oros,
             los álamos verde-plata
             se engalanan y hacen coro
             de los coros de cigarra"

Las plumas que me arrancaste
no hizo falta que volvieras a pintármelas.
Me posé en el columpio de alambre de tu firma
y despunté mis arias.







Mar de pafos.

Aquí me tienes, félido y esfinge.
Como el guardián tricéfalo ladrando
cadáveres de ti. No sé decirte.
Recuerdo otras palabras, otros partos

de otro primer dolor, reciente aún.
No se hace la pupila a la sorpresa,
a los claros celestes, a ese azul
valiente de entre nubes que te acecha

para esculpir siluetas conocidas.
Me da miedo buscarte, me das miedo
con tus fantasmas cárnicos, sofistas.
Tranquilos: yo nací para querernos.

Hay ganas de quererla entre las nubes;
hay claridad, azul, respuesta etérea
al corazón que sobra y que descubre
la pulsación sutil, la luz, la espera.








My will.

                                         Dedicated to my cat and all the cat lovers across 
                                                                  the Universe - screw everybody else
                                                                                                           Freddie Mercury

Creerás que tu atractivo macilento
admitirá que el tiempo lo marchite
-como huracán que arrasa un pensamiento,
como amor que en exceso se derrite...

Presumes de saber cómo se olvida.
Admiras tu semblante envejecido,
gracias a la experiencia de la vida,
y enseñas sin haber casi aprendido.

No pretendas morir, pues no podrás.
Yo mantendré intocable tu hermosura
pues nadie sino yo podrá jamás
sólo de pluma un roce hacerla impura.

Resígnate a ser mía mientras viva
y a pervivir después en lo que escriba.








OÚ picoraient des chouettes.

Cuando desapareces con el día
quisiera visitar la luna negra.
Dicen que allí no hay fábricas de faros,
que no se posa nunca la lechuza
donde nadie plantó un árbol escrito;
que allí nada se arraiga a tu recuerdo.

La noche es el tendero del recuerdo
y vende los cadáveres del día.
Sé que los astros son el resto escrito,
lenguaje morse en una mancha negra,
que ya sólo responde la lechuza
o el eco voluntario de los faros.

Y a veces te pareces a los faros
cuando le compro al velo tu recuerdo;
y a veces eres pluma de lechuza
que trae seca la luz de último día.
Pero cierro los ojos y eres negra:
eres la tinta endeble de un escrito.

Yo te conozco bien porque te he escrito
incluso donde no llegan los faros.
Me supe camuflar, marea negra,
a la velocidad de algún recuerdo
o travestirme luego de ancho día
con la ágil crueldad de la lechuza.

Aunque tú eres la auténtica lechuza
y el eterno reencuentro estaba escrito
desde el primer crepúsculo del día,
desde el primer engaño de los faros:
que en mi ventana dejes en recuerdo
tu sola discordante pluma negra.

También tu inverosímil sombra es negra
y me la das, incólume lechuza,
ciñéndola a esta noche de recuerdo
tan blanco como nunca se hubo escrito.
Y luces para mí tu nuevo día.

Deja que cribe el día en mi alma negra
-de faros picoteos, de lechuza-,
deja que viva escrito en tu recuerdo.







Pensamientos capitales.

Aviso

Cien mil gatos mimosos ronronean.
Ecos desde la nuca hasta las sienes
de aviones que aterrizan.
Rumiar de ruidos roncos reiterados.
Pitidos infinitos en mi oído...
Alguien te está nombrando.
Alguien te está glosando el pensamiento.

Pensamiento 1º: La Soberbia

«El ego ocupa la totalidad».
Si hubiera de elegir la Hormiga Atómica
entre salvar El Mundo o su hormiguero,
sepamos la respuesta:
robarle el corazón a la cigarra.

Pensamiento 2º: La Ambición

«Todo vale».
Todo excepto el dolor es admisible.
-A veces te sufrieron y no te diste cuenta.
Excepto el dolor propio todo vale.
Pensamiento primero:
el ego ocupa la totalidad.

Pensamiento 3º: La Lujuria

«Es la exclusividad el vicio más insano».
La cura de amistades peligrosas
es la más efectiva, la inmortal;
la que recluta más muertos vivientes
de entre los perdonados.

Pensamiento 4º: La Envidia

«Vivir para el escándalo».
La forma elaborada de librarse
de las trepanaciones cognitivas:
raparse la cabeza
para exhibir un hoyo parietal.
Estar ya trepanado es la defensa.

Pensamiento 5º: La Gula

El ansia, los ansiosos, los ansiados...
Y todo es empezar, pero te empiezan.
Cuando una débil capa de pellejo
no abrigue nuestras raspas,
ansiaremos abrigo.
Chaqueta de entretiempo, adolescencia:
poetas devorándose a sí mismos.

Pensamiento 6º: La Ira

No me doy por pisado.
Pero cuando tropieces con el hacha
que dejaré del lado de la cama
por el que te levantas a la altura
de tu talón de Aquiles y te cortes,
no te des por pisada.

Pensamiento 7º: La Pereza

Apocalipsis a las quince treinta:
es la hora de la siesta.







Something rotten in the State of Denmark.

I
Érase un principito en Dinamarca
que hablaba con los aires de un monarca.
Una noche en la cama
le susurró a su dama
y se entronó señor de Dinamarca.

II
Había un dulce rey de Dinamarca
harto de la ambición del oligarca.
Acarició a una dama
al ras de la retama
y la hizo emperatriz de Dinamarca.

III
La loca majestad de Dinamarca
quiso como Nerón dejar su marca.
Pero su fría dama
le sofocó la llama
y hundió en el Mar del Norte a Dinamarca.

IV
Cuentan de un rey-poeta en Dinamarca
que dijo ir hasta el Ártico en su barca.
Oyendo que lo llama
solícita su dama
volviose a nado presto a Dinamarca.

V
Hubo un fatuo señor de Dinamarca
con miles de tesoros en el arca.
Pero rió su dama
de su fingida fama
y ya no fue señor de Dinamarca.

The Rest is silence

Digo que la prisión está en el alma.
La mente sí es la cáscara de nuez
donde hacen sus apuestas los gusanos.
Porque la podredumbre en Dinamarca
es óxido de espera. Pretender
de la palabra el acto.









Soneto XVIII.  (William Shakespeare)

Apenas te asemejas al verano;
eres dulce y templado en cuanto haces,
por más que el fuerte viento agite Mayo
o el calor del verano se me escape.

A veces el Sol arde demasiado
y otras muchas su oro se oscurece,
pues la belleza acaba declinando
por la Naturaleza o por la Suerte.

Mas tu verano eterno permanece
y nunca perderás tanta hermosura
ni podrá presumir de ensombrecerte

la Muerte si en eternos versos duras.
Mientras hombres respiren y ojos vean
mis letras vivirán y tú con ellas.