viernes, 29 de junio de 2018

Tu voz que entre silencios me juró...

No somos eternos y es difícil de entender
que el pasado por perverso no puede volver
que las cosas en que vives no existen después
quizás muchos sueños quedaron destruidos
pero jamás olvidados...

Piensa que no hubieron razones para este amor
que luego el tiempo nos daría el perdón
entre el adiós y algún “te quiero”
encontré guardado bajo tu piel
otro amor, mucho más antiguo...

Ahora todo será olvidar
será morir, será por siempre el sufrir
y lo que siempre quedará en mí
será el eco distante de tu voz
tu voz que entre silencios me juró
el más perpetuo y fiel amor...





Tu voz que entre silencios me juró...
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998

Morir por ti.

Cuántas veces te asesiné entre sombras
rodeándote con mi espíritu
con tu piel llena de besos imaginarios...

Fuiste demonio al que le vendí parte de mi alma
fuiste mi gran amor para esta canción
tenías en la piel al mar en calma
yo entre dudas me atreví a acariciar...

Cuántas veces intenté escapar
o buscar el lugar o la torre más alta
para poder saltar...

Me quedé en los niveles más bajos del corazón
me mordí los labios y la lengua
para no gritarte este amor...

De los más reales infiernos escapé
porque me resistía al castigo
porque sentía que aún debía cuidarte...

Cuántas veces quise olvidarte
y si me preguntaban por ti, negarte
sólo para que no me vieras así...

Entonces me fui por otro camino
hecho de cobardía, sangre y acero
porque este amor sólo quería morir y matar
y así nos salvé a los dos de este amor tan perverso...





Morir por ti.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998

Mil puntos de luz.

Lloras gotas de diamantes
en la más perfecta oscuridad
un poema de muerte y de resurrección
flota junto a tu cuerpo etéreo
y como mil puntos de luz
tus lágrimas errantes caen sobre mi cruz...





Mil puntos de luz.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998

Mil años.

Recuerdo esas eternas tardes de sol
recuerdo soñar entre tus brazos con un amor casi real
de escribir miles de poemas con tu nombre en el cielo
de sobrevivir a toda esta tristeza y soledad.

Recuerdo haberte hecho enojar más de una vez
y haberte dicho “lo siento”, mucho después
recuerdo haber buscado en otras puertas, otra salida
pero lejos de ti, sólo encontré soledad.

Recuerdo haberte visto caminar entre miles de luces
cuando el frío de Agosto castigaba la ciudad
haber escuchado canciones de amor en tus brazos
y no encontrar las palabras para decirte que te amo.

Y han pasado miles de años ya, y no es la misma tarde de sol
y han pasado décadas y aún te extraño
como antes, como siempre
como si no te hubieses ido hace miles de años.





Mil años.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998