sábado, 27 de abril de 2019

Te amo.

Porque eres un poco de agua y de Dios
porque tus manos pueden curar mis heridas
te amo...

Aunque seas silencio profundo en mi oscuridad
puedo encontrarte entre tanta ceguera
y serás siempre mi luz, mi camino y mi vida
pero por ser tan simple, te amo.

Porque eres la única rosa de esta primavera
mi amiga, mi cómplice y un poco de mi dolor
aunque a veces parezcas tan triste y lejana
aún con tu tragedia a cuestas, te amo.

Y tal vez en el libro de nuestros días
esta historia de amor termine en la última página
no me importarán los años que pasen ni los dolores
seguiré diciendo siempre que te amo...





Te amo.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998

Te amo y no lo olvido.

“La tarde era de oro, risas y deseo...”
oro en el cielo, risas y deseo en nosotros dos
no recuerdo si algo estuvo mal ese día
sólo que no hubo algo mejor después de este amor.

Este amor imprevisto, este amor sobrehumano
tus manos temblaban buscando las mías
tú y yo, frente a un macabro e incierto destino
que por única vez sentí que podríamos cambiar.

Lento y grave te dije que siempre te amaría
y voló de mis labios una promesa suave
que se clavó para toda la vida en tu alma.

¿Y cuánto hace que estamos aquí, amor mío?
tan enamorados como la primera vez
capaces de luchar contra el más cruel destino
porque prometí amarte siempre, y no lo olvido.





Te amo y no lo olvido.
Al filo de la eternidad.

Todos los derechos reservados.

©1997-1998